El gobierno santafesino ajusta la lupa sobre grandes contribuyentes

Más allá de la posibilidad de reabrir, si el diálogo político avanza, la discusión sobre la reforma tributaria, el gobierno provincial apuesta a una nueva etapa del plan de mejoramiento de la gestión tributaria para reforzar la recaudación frente a un gasto que entiende no sólo inflexible a la baja sino escaso en relación a la necesidad de incrementar la intervención estatal en una economía en estado estacionario.
   En ese sentido, la subsecretaria de Ingresos Públicos de Santa Fe, Teresa Beren, anticipó que esa dependencia reforzará acciones planteadas desde el inicio de la administración, que incluyen la consolidación del área de grandes contribuyentes, la creación de foros tributarios, la coordinación con otras administraciones provinciales y la simplificación de trámites para pequeños contribuyentes.

   Como parte de este paquete se prepara además, el anuncio sobre una actualización catastral en toda la provincia.

   Los números de la recaudación de julio presentaron una baja preocupante respecto de junio. Este freno, condicionado por una actividad económica con pronóstico reservado y un déficit que en el primer semestre del año llegó a los 500 millones de pesos, empujan a acelerar proyectos de administración tributaria que, si bien tienen objetivos estructurales, se tornan urgentes en la coyuntura.

   Para Beren, hay indicadores que limitan el optimismo sobre una rápida salida de la crisis. En ese contexto, opinó que "lejos de pensar que el Estado gasta en exceso", su rol es crucial para "incentivar la actividad económica a través del gasto social y la obra pública". Pero al mismo tiempo admitió que la "debilidad" del sector público es su "esquema de financiamiento". Esto obliga a explorar alternativas como la reforma tributaria o nuevos pactos con la Nación. Pero mientras estas discusiones se llevan adelante, la gestión tributaria es una herramienta de peso en esa agenda.

   "Es fundamental poner todo el esfuerzo en un cambio organizacional", explicó. La primera estación es consolidar el área de grandes contribuyentes. Una dependencia que si bien ya existe, tendrá un nuevo status con la creación de una unidad especial para llevar adelante la tarea (motivo durante gran parte de la gestión de conflicto con UPCN) y con la información recolectada a partir del reempadronamiento dispuesto por la Subsecretaría.

   El el reempadronamiento de grandes contribuyentes, que vence el 21 de agosto, permitirá integrar toda la información sobre un universo de 10 mil personas físicas y jurídicas en el que se concentran los esfuerzos de control. El plan para este segmento incluye un trato personalizado, la centralización informativa y "algún cambio en la fiscalización". Según Beren, "cualquier administración tributaria tiene un área de grandes contribuyentes y foros tributarios que se traducen en mesas de intercambio de información y problemáticas fiscales con las grandes empresas".

Los pequeños. La contracara de esta orientación es el desarrollo de una política diferencial para pequeños contribuyentes. Con la reforma tributaria se cayó la posibilidad de crear un monotributo provincial, pero la simplificación de la gestión para el sector de menor capacidad contributiva sigue siendo un norte. "Dentro de las herramientas que existen, tenemos que ver cómo simplificamos el cumplimiento fiscal y cómo prestamos servicios a los pequeños contribuyentes", dijo. Llegar a una cuenta única que reúna el pago de todos los tributos sería el objetivo.

   En el camino de simplificar, la comisión de coordinación fiscal que reúne a funcionarios del Ejecutivo provincial y de los municipios y comunas aprobó un proyecto para crear una ventanilla única de trámites relacionados con la patente. Beren confirmó además que se trabaja con el con Colegio de Escribanos en el diseño de un aplicativo para el impuesto a los sellos, incluso pensando en reducir la carga a determinadas operatorias.

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