El gobierno sale a ayudar a turistas gasoleros.

En medio de la crisis que afecta al país, la Nación dispuso cortar el financiamiento del Programa de Turismo Social, que subsidiaba las vacaciones de gente de escasos recursos. Ante la discontinuidad del be­neficio, el gobierno local salió a negociar con los prestadores turísticos para conseguir precios promocionales.
Silvio Atencio, director de Re­creación y Turismo Social de la provincia, explicó que hasta hace unos 3 meses Turismo Social de la Nación subsidiaba el 50% de la estadía de los turistas (principalmente jubilados) que accedieran al programa.

El problema surgió cuando el gobierno nacional dejó de pagar esto. En ese momento, la provincia comenzó una se­rie de reuniones con los diferentes prestadores para pedirles que aplicaran precios promocionales. "Debemos reconocer que la gripe A trajo un importante rebaja en los niveles de ocupación de los lugares turísticos, por eso a nosotros nos fue relativamente fácil conseguir que nos dieran promociones si les garantizábamos contingentes de turistas e incluso se amplió la convocatoria para toda la familia y no sólo para jubilados", aseguró Atencio.

En cuanto a los destinos, se mantienen los mismos que manejaba el programa nacional, que son Cataratas del I­guazú , Salta, Termas de Río Hondo, La Falda y Santa Rosa de Calamuchita de Córdoba y Merlo.

Los precios, pese a que se han encarecido, siguen siendo inferiores a los del turismo convencional. Atencio declaró que por ejemplo un viaje a Cataratas con media pensión gestionado por el gobierno cuesta $840 ($250 de estadía y $690 de traslado con algunas facilidades de pago); en tanto que en prestadores convencionales sale alrededor de $1.400. Atencio reconoció que si bien el gobierno oficia de mediador para estos viajes se ha registrado una importante baja en el nivel de interés, hubo una baja de alrededor del 50% en la cantidad de viajes ya que la gente aún le teme a la influenza H1N1.

Paralelamente, el gobierno provincial mantiene el Pro­grama de Turismo Social in­terno con Pismanta, Valle Fér­til y Barreal.

Comentá la nota