El Gobierno revisa su plan para conseguir más recursos

No renuncia al Fondo del Bicentenario, pero evalúa alternativas por si se estiran los tiempos institucionales / Entre otras cosas, analiza vender acciones en poder de la Anses.
Mientras apura el fin del "caso Redrado", el Gobierno piensa en cómo hacerse de los 6.569 millones de dólares de reservas del Banco Central que había ordenado depositar en el Fondo del Bicentenario a través del decreto de necesidad y urgencia (DNU) 2.010.

El operativo "captura de gobernadores" ya comenzó, igual que la cuenta de votos legislativos, luego de que un fallo de la Cámara Federal en lo Contencioso Administrativo dispusiera, hace una semana, que el Gobierno no puede tocar las reservas del Central sin aprobación del Congreso.

Pero no están claros ni los tiempos ni la forma en que el Ejecutivo echará mano a las reservas. Ayer, consultado sobre cuándo se constituiría el Fondo del Bicentenario, Amado Boudou, dijo: "Esperemos que sea muy rápido, que la Justicia dé vuelta esta medida o que lo trate el Congreso". El ministro de Economía no descartó, de esa manera, que el Gobierno destrabe el DNU por vía judicial, pero admitió que el tema "eventualmente tendrá tratamiento en el Congreso". El primer intento correrá por cuenta del nuevo procurador del Tesoro, Joaquín Pedro da Rocha, quien desde ayer reemplaza a Osvaldo Guglielmino, a quien el Gobierno culpó de los reveses judiciales.

En cualquier caso, Boudou afirmó, reiterando una reciente metáfora avícola de uso presidencial, que el oficialismo no va a aflojar "ni un tranco de pollo" para hacerse del dinero.

Es que la necesidad oficial, si bien no era urgente, es muy real. Al punto que se barajan alternativas por si el Fondo se demora más de la cuenta. Por caso, Benigno Vélez, secretario Legal y Técnico de Economía, recibió propuestas de operadores del mercado de capitales para que el Gobierno se haga de liquidez mediante la venta de participaciones de la Administración Nacional de Seguridad Social (Anses, la agencia que administra el sistema previsional y paga las jubilaciones) en empresas interesadas en recomprar sus acciones.

A través del llamado Fondo de Garantía de Sustentabilidad, la Anses tiene cerca de 20.000 millones de pesos en una treintena de empresas que cotizan en bolsa. Pero convertir esos activos en dinero no es sencillo. El FGS debe ser muy prudente para vender sin deprimir los precios. Además, su principal activo bursátil es la participación en Telecom, empresa que, dijo el propio ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, podría volver a la órbita estatal si Telecom Italia no vende su parte en Sofora, la sociedad controlante.

Otro modo de hacerse de dinero de la Anses (que anteayer renovó un préstamo de 400 millones de dólares al Tesoro) es que el FGS vaya traspasando sus depósitos a plazo fijo de bancos privados al Banco Nación y amplíe la capacidad de éste de prestar al Gobierno. Pero esta operatoria no es tan rápida, porque el plazo medio de los depósitos del FGS es de tres meses.

El Banco Central, en tanto, facilitará liquidez con una medida que el presidente interino, Miguel Pesce, ya acordó con el directorio: absorber menos pesos de los que se emiten al comprar dólares (que a su vez aumentan las reservas). Esto, claro, podría alimentar la inflación, riesgo que, a juzgar por el primer informe "post Redrado", difundido ayer, no parece preocupar al "nuevo" Central, como tampoco, en verdad, preocupaba al de la era Redrado.

Menos inversión

Si la Anses comenzara a vender las acciones que recibió de las AFJP, el sistema previsional podría encontrarse en una situación de creciente desinversión.

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