El gobierno aún no reglamenta la ley de bosques

Mientras que el Chaco envió a la Cámara de Diputados la legislación para cumplir con la ley de bosques denominada de Bonasso, específicamente en lo que concierne al ordenamiento territorial, todavía el gobierno nacional no ha reglamentado la ley que tiene como objetivo frenar los desmontes indiscriminados y lograr una racional explotación de los recursos boscosos.
El argumento del secretario de medio Ambiente, Homero Bibiloni, es que ahora esa reglamentación tiene que ser aprobada por el Consejo Federal de Medio Ambiente (Cofema).

No llegar a nada

Si la idea es que algo no se resuelva, ya no hace falta crear una comisión: ahora lo mejor es federalizar el tema. Cuando Cristina Fernández de Kirchner vetó la ley de glaciares aprobada por unanimidad por el Congreso, aseguró que el asunto sería revisado y rediscutido en un foro integrado por todas la provincias cordilleranas. Para los entendidos, eso es sinónimo de empantanar cualquier resolución y provocar discusiones sin fin.

Con la reglamentación de la ley de bosques, que espera la firma del gobierno desde hace más de un año, la estrategia parece ser la misma y la gran coartada es, en esta ocasión, el Cofema, que fue creado en 1990 como espacio de intercambio y concertación entre las distintas jurisdicciones provinciales en temas ambientales. Se reúne periódicamente y puede expresarse a través de recomendaciones --no vinculantes-- y resoluciones --vinculantes para sus miembros--, luego de discutir diferentes cuestiones puntuales en sus comisiones.

Esas discusiones, de indudable utilidad en muchos casos, pueden ser al mismo tiempo la excusa perfecta para que un tema caiga en vía muerta. Y ése parece ser el caso de la reglamentación de la Ley de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos.

Esta norma, la 26.331, fue sancionada por el Congreso en noviembre de 2007. En ese momento, la Secretaría de Medio Ambiente, a cargo entonces de Romina Picolotti, redactó un borrador de reglamentación, luego de consultar en distintos ámbitos a especialistas, organizaciones ambientalistas y al propio Cofema, que dio su visto bueno en una reunión de su Comisión de Bosques, en junio de 2008. En julio del año pasado, el proyecto de decreto reglamentario fue girado al Ministerio de Economía. Nunca salió de allí, pese a las promesas del jefe de Gabinete Sergio Massa.

Cuando Bibiloni asumió al frente de Medio Ambiente, aseguró que volvería a poner el tema de la ley de bosques sobre la mesa. Pero rápidamente quedó claro que eso no significaría buscar la aprobación de la reglamentación, sino volver a discutir cuestiones ya resueltas. Y apeló al Cofema.

Muchas organizaciones ambientalistas han encendido la alarma. “Si no existe voluntad para que un tema avance, el Cofema es el ámbito ideal para congelarlo. Históricamente, ha sido el nivel más bajo de discusión ambiental, porque allí discuten las provincias movidas por sus intereses: así, Salta, por ejemplo, no presiona a San Juan por el tema glaciares para que San Juan no toque el tema bosques”, señaló Juan Carlos Villalonga, de Greenpeace.

“El Cofema ya ha discutido y aprobado el proyecto de reglamentación. Volver a esa instancia sería un claro retroceso; sería revisar el proyecto cuando lo único que falta es la firma del Ejecutivo”, opinó María Eugenia Di Paola, directora ejecutiva de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales.

Bibiloni asegura que la nueva reglamentación estará lista en febrero; pero en el Cofema todo puede pasar: proyectos como la regulación de PCBs han sido aprobados sin problemas, mientras que la ley de residuos industriales está paralizada por el Consejo desde 2002.

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