El gobierno recuperó aire con el diálogo y retomó la iniciativa

Casi con sorpresa, a un mes de la derrota que lo dejó tambaleante, el gobierno nacional no desbarrancó ni se atomizó hasta pulverizarse como auguraron varios de sus detractores.
Por el contrario, con la estrategia de abrir un extendido diálogo político con todos los sectores del poder real de la Argentina, el kirchnerismo recuperó con razonable éxito la iniciativa política. Aunque no significa que esté condiciones de aplicar de aquí a 2011 un programa de reformas progresistas como lo hizo en el pasado cercano, por caso, con la emblemática derogación de las leyes de la impunidad y la reconfiguración de la Corte Suprema heredada de los 90, entre otros medidas.

El diálogo político, la constitución de un Consejo Económico y Social, prestarle oído fino al reclamo de los gobernadores — y actuar en consecuencia—, son estrategias ergonómicas, de ahorro de "energía" política, defensivas, para la supervivencia de la gobernabilidad, que emprolijan el orden burocrático nacional, pero en ningún caso auguran transformaciones sustanciales a favor de los menos favorecidos.

Mauricio Macri y Hermes Binner llegaron la semana que pasó hasta la Casa Rosada con regalos bajo el brazo para la presidenta y con pedidos concretos de plata.

"Money". "De lo único que se habla en estas reuniones es de plata", comentaron a LaCapital desde un despacho muy bien informado de Balcarce 50.

Los titulares de los dos distritos opositores más relevantes del país —Capital Federal y Santa Fe—, ven el mundo con distintas perspectivas ideológicas, sin embargo no fue muy diferente su actitud ante la convocatoria del gobierno nacional: ambos tienen problemas económicos y financieros en sus distritos. A ambos las crisis (internacional, sequía, gripe A, caída del turismo internacional) les está pegando cada día con más dureza, y ambos necesitan con premura encausar las cuentas con la Nación. Eso explica las sonrisas y la "buena onda" que le pusieron al llamado de Cristina.

Pero además, no sólo el kirchnerismo perdió la elecciones el 28 J. Binner, en Santa Fe, algo ajustado, también perdió. Y fuera de la bota santafesina, en las provincias vecinas, el Partido Socialista tuvo desempeños irrelevantes,

Macri, que celebró el triunfo resonante de su socio político en la provincia de Buenos Aires, Francisco de Narváez, sin embargo se deslució en su propio distrito encogiendo su representación del 46 al 31 por ciento, entre 2007 y 2009.

Por estas realidades es que avanza el diálogo político que propone la Casa Rosada. Y no por una nueva sensibilidad amistosa que esté emergiendo en los actores políticos. Ni que hablar de otros distritos, también "opositores", como el caso de Tierra del Fuego.

A la gobernadora Fabiana Ríos se la vio sonriente por los pasillos de la Casa Rosada, en la semana que pasó. Se sabe, la isla del fin del mundo tiene unos problemas económicos pesadísimos que sólo una adecuada intervención de la Nación podría resolver.

Vení Daniel. Mañana continúa el diálogo en la Rosada y es el turno de la provincia de Buenos Aires. Daniel Scioli, quien cayó junto Néstor Kirchner en la mayor sorpresa del 28 J, irá como oficialista a dialogar con al presidenta.

El ex motonauta se mostró en la inauguración de la Rural de Palermo en la semana que pasó, y se sentó a escuchar reclamos de la mesa de enlace, prometiendo transmitirlos a la Casa Rosada.

Una línea de interpretación política sugiere que Scioli se está "abriendo" del kirchnerismo y que su proximidad con las patronales rurales sería una decisión "autónoma" del gobierno nacional. Sin embargo, el rojo en la cuentas de Scioli alcanza los siete mil millones de pesos y la obra pública que avanza en el Conurbano tiene financiación nacional. ¿Cuenta Scioli con la oportunidad y con la densidad política necesaria para jugarse por fuera de la alianza kirchnerista?

Su ruptura con los K fue tantas veces anunciada como tantas veces desmentida. Por lo demás, el día anterior a su presentación en Palermo junto a Hugo Biolcatti, LaCapital pudo saber que el hombre criado en el barrio del Abasto mantuvo una extensa reunión de dos horas, en Olivos, con su compañero de fórmula, Néstor Kirchner.

La actitud del oficialismo de intentar la neutralización de los daños por la caída electoral del 28 J tejiendo consensos amplios, cediendo allí donde los costos políticos no fracturen la columna vertebral de su impronta política parece abrirse paso, favorecida por la fragmentación política de la oposición.

Sin embargo, el hueso más duro de roer para el kirchnerismo continúan siendo las patronales del campo, representadas en la mesa de enlace. A diferencia de los políticos, el juego de los ruralistas se reduce al apriete sin fin. No tienen responsabilidad de gobierno en ninguna parte, pero el gran relato periodístico los posiciona como los jefes naturales de casi toda la oposición. El campo, a diferencia de Macri, o el propio Binner, "ganó", y con holgura, en la noche del 28 J. Y van por más.

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