El Gobierno reclamó "parar" con la Argentina "trucha"

El ministro Aníbal Fernández advirtió en Radio 10 sobre los delitos que ocurren vinculados a los "autorobos" de autos, la compra de ropa o los CD truchos. Lo dijo luego de que se conociera que una mujer, para estafar al seguro, entregó la camioneta que terminó involucrada en el intento de robo a los custodios de Florencia Kirchner
En diálogo con Oscar "El Negro" González Oro, en el programa El Oro y el Moro de Radio 10, el ministro de Justicia y Derechos Humanos condenó la actitud que hay en algunos sectores de la población de creer que con determinadas actitudes uno tiene "un superlativo grado de viveza".

Aníbal Fernández destacó que en esas situaciones, muchas veces se favorecen delitos graves, sin tener demasiada conciencia. Uno de los ejemplos potenciales que existe de esta conexión entre delito y "Argentina trucha" se registró el sábado pasado, en el intento de asalto a la custodia de Florencia Kirchner. Es que la usuaria de la camioneta que transportaba a los peligrosos delincuentes reconoció a los investigadores que la había entregado para su desguace, a fin de cobrar el seguro.

Así lo confirmó el ministro de Justicia, quien resaltó que "en las estadísticas del 2008, el robo de automotores bajó un 60 por ciento", pero se registra "una importante cantidad de autorobos". Según el funcionario, la situación "es más frecuente de lo que uno se imagina".

Aníbal Fernández admitió que se registra en el país "una situación preocupante que hay que resaltar", de lo que se podría denominar "Argentina trucha", que no sólo se hace presente en una actitud delictiva como la que desembocó en el ataque a los custodios de la hija del matrimonio Kirchner, sino en otras situaciones mucho más comunes.

El funcionario nacional puso como ejemplo la compra de CD de películas o música truchos o la adquisición de indumentaria de grandes marcas que fueron en realidad falsificadas. En el primer caso, recordó Aníbal Fernández que por las compras ilegales se pone en riesgo a gran cantidad de personas que trabajan y viven de esas actividades comerciales lícitas, mientras que en el caso de la ropa, para su fabricación muchas veces se utilizan talleres que tienen a la gente trabajando casi en la esclavitud.

Comentá la nota