El Gobierno rechazó la propuesta de Villalba

Los ministros Pablo Yedlin (Salud), Edmundo Jiménez (Gobierno y Justicia) y Jorge Jiménez (Economía), dijeron que es imposible subir la base de cálculo como propuso el Arzobispo.
.De manera sorpresiva, los tres ministros que pilotearon la negociación con los autoconvocados de la salud, aparecieron en la Casa de Gobierno para brindar una conferencia de prensa. Pablo Yedlin (Salud), Edmundo Jiménez (Gobierno y Justicia) y Jorge Jiménez (Economía), no hicieron más que ratificar la postura del Poder Ejecutivo respecto del conflicto con los empleados estatales que exigen aumentos de sueldos. "No hay más dinero", expresaron casi a coro.

Mientras tanto, en los hospitales y centros asistenciales, los médicos, bioquímicos, enfermeros, técnicos, auxiliares y administrativos estaban en plenos preparativos para la marcha de antorchas de la noche. En tres centros asistenciales, Maternidad, Avellaneda y Hospital del Carmen hubo cortes simbólicos de calles y avenidas para entregar panfletos solicitando la adhesión de la gente para la movilización de la noche. Otros grupos recorrían el centro y los barrios en camionetas con equipos de audio y automóviles con el mismo fin.

A todo esto, el trío de ministros explicaba que aceptar la propuesta intermedia de monseñor Luis Villalba, era imposible en base al presupuesto de la provincia. Hay que recordar que el arzobispo de San Miguel de Tucumán, durante la reunión del martes, había lanzado la propuesta de que PE otorgue una suba de 50 puntos a la base de cálculo para los trabajadores de los hospitales públicos.

"Economía se puso a trabajar pero era imposible encontrar una posibilidad dentro de las finanzas públicas para dar una respuesta positiva. Por ello, a las dos horas el ministro de Salud (Yedlin) le comunicó a Monseñor (Villalba) que la provincia no estaba en condiciones de acceder a esta posibilidad. Hoy, le comunicamos a los autoconvocados para evitar los desgastes de las asambleas", confirmó Edmundo Jiménez, quien a su vez, dijo que seguirá abierto el diálogo con los autoconvocados, aunque no se sabe de qué se hablará si no hay posibilidad de que alguna de las partes ceda.

De esta manera, el Gobierno dejó su propuesta inicial, mientras que los autoconvocados reclaman 250 puntos (100 en una primera etapa y el resto en forma escalonada). Villalba proponía 50 puntos, pero según anunciaron explicó Edmundo Jiménez "la propuesta de monseñor es un término medio alternativo y pidió que uno de los puntos de este menú de reclamos y ofrecimientos, ascendiera de 20 puntos a 50 puntos; en realidad, monseñor hablaba de pesos pero aclaraba que eran puntos porque no conocía las precisiones".

Lo único que faltaba, una mala e involuntaria interpretación de los términos en los cuales está planteada una negociación que está empantanada y sin caminos alternativos para descomprimir el conflicto.

Comentá la nota