El Gobierno ratificó la actual estrategia cambiaria

Por: Marcelo Bonelli

Sin movimientos bruscos, se seguirá administrando el valor del dólar, en función de las variaciones del mercado de cereales y los comportamientos del real y el euro.

La Presidente escuchó el informe confidencial y fue categórica en la definición: "La estrategia cambiaria no se toca. Así estamos bien y por eso no vamos a cambiar nada". Esto lo afirmó el martes a la noche, en la Quinta de Olivos, después de analizar un trabajo sobre los niveles de reserva, los ingresos de divisas y las presiones productivas para acelerar el ajuste del tipo de cambio. Se trató de un encuentro de la "mesa chica" de decisiones del Gobierno. También estaba el ex presidente Néstor Kirchner. Martín Redrado expuso en forma minuciosa la situación y dejó en la mesa presidencial un preciso trabajo técnico. Sus principales conclusiones afirman lo siguiente:

Admite que la inflación real se comió parte de la "crema" inicial del tipo de cambio que alentó la producción.

Pero el BCRA sostiene en forma categórica que no hay atraso cambiario.

Afirma que un mayor tipo de cambio no garantiza más exportaciones frente a la recesión mundial.

Pondera los resultados de la política de dólar administrado. Afirma que así el BCRA pudo controlar tres corridas cambiarias en el último año y medio.

Califica como error aceptar las sugerencias de cualquier salto brusco en la cotización del dólar. Critica el lobby devaluacionista de Eduardo Duhalde.

Señala que las presiones sobre el dólar bajaron y eso se refleja en el declive del precio del dólar futuro en Manhattan. Para fin de año bajó de 6 a 4,1 pesos..

Confirma que el dólar se moverá en función del precio de los cereales (en forma inversa) y las fluctuaciones del real y el euro. Ayer el BCRA intervino y lo ubicó en $3,54.

Néstor Kirchner ratificó su apoyo a la estrategia y lo hizo en términos políticos: "La estabilidad cambiaria nos garantiza tranquilidad política." Ayer el matrimonio presidencial decidió dar otra señal para ratificar ese camino. La Presidenta mantuvo otra reunión con Redrado y le dijo: "La cuestión cambiaria no estará entre los temas del Consejo Económico Social."

La reunión fue clave y el tema se trató por una cuestión central: en las reuniones reservadas -anticipadas por Clarín- para resolver el tema del campo, los dirigentes agrarios sugirieron acelerar la devaluación para compensar las retenciones.

La cuestión cambiaria se mencionó como una alternativa sólo en las primeras reuniones entre Hugo Biolcati y Julio de Vido. El ministro de Planificación reclamó primero que el campo liquide la producción retenida en silos-bolsa equivalente a unos 3.000 millones de dolares.

El encuentro fue organizado y gestado por el banquero Jorge Brito, titular de la Asociación de Bancos Argentinos. Brito tiene excelente diálogo con el Gobierno y además es un activo socio de la Sociedad Rural . El primer encuentro se realizó en forma hermética en la tórrida Buenos Aires. El banquero canalizó la preocupación de todo el movimiento empresario: que la confrontación y la ausencia de diálogo enrarece aún más una realidad ya complicada por la desaceleración económica y la crisis externa. También apuntalaron el diálogo las "multis" exportadoras de cereales. Estas grandes companías comercializadoras necesitan los granos que retienen los productores. Hugo Kranjc (de Cargill) y Raúl Padilla (de Bunge) alentaron el acercamiento por el lado del campo. Biolcati cumplió con el pedido de confidencialidad que exigió De Vido, pero nunca avanzó solo. Tuvo el aval del líder Alfredo de Angeli y el apoyo de Carlos Garetto . Mario Llambías estaba en conocimiento, pero no dio un apoyo explícito por su complicado frente interno: la dureza extrema de Pedro Apaolaza de Carbap y de Néstor Roulet de Córdoba. Eduardo Buzzi también estuvo informado, pero siempre hizo equilibrio con el sector más duro de FAA.

El martes no sólo se hizo el último encuentro entre Biolcati y De Vido. El ministro de Planificación le entregó por escrito una propuesta concreta, pero secreta de medidas para viabilizar el inicio del acuerdo. Ese trabajo será la base para el encuentro y diálogo del martes entre Débora Giorgi y la Mesa de Enlace. Clarín confirmo que está contenida en un "memo" de 9 paginas , que lleva por título "Propuesta de Tratamiento de Cadenas Productivas". El documento incluye 23 medidas para aliviar a los productores de trigo, carne, leche, economías regionales y un plan canje de fertilizantes. Precisa la forma legal, como se instrumentaría cada decisión. Pero la propuesta no menciona un tema central: el nivel de retenciones de los grandes cereales, y sólo propicia la baja de retenciones periféricas (carnes, lácteos, productos regionales). El miércoles, la propuesta fue evaluada por los caciques de la Mesa de Enlace. También se midió políticamente una invitación oficial: que Biolcati se reuniera ayer con Cristina Kirchner. Estuvieron en muchos puntos de acuerdo, pero exigieron más incentivos para el trigo y la carne. La respuesta desde la Casa Rosada no fue feliz: "Es todo el paquete o nada."

Esa dureza oficial sirvió para que los intransigentes ganaran posiciones. Buzzi habló con Biolcati y le recomendó: "Así no vayas mañana a la Casa Rosada." Fue el preanuncio del paro decretado ayer, que va a complicar la negociación del martes.

El Gobierno tiene decidido cerrar un acuerdo, sin tocar el tema retenciones, algo bastante improbable de lograr. También quiere que Biolcati integre el Consejo Económico Social. Argentina tiene enfrente una crisis sin precedentes: un cambio internacional que ya trasciende lo económico: todo indica que la crisis tiene para el capitalismo occidental una magnitud equivalente a la caída del muro de Berlín para el bloque soviético.

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