El Gobierno le quita a las petroleras la suba de gas que les había dado en 2008

El Gobierno le quita a las petroleras la suba de gas que les había dado en 2008
Autorizó en septiembre subas de hasta un 30% para estimular la oferta de gas y subsidiar garrafas. Pero acaba de pedirle a las empresas que destinen ese incremento a subsidios
En épocas de vacas cada vez más flacas en la administración pública, el Gobierno está dispuesto a hacer uso de todos los recursos disponibles para no engrosar el nivel de subsidios. Esta vez, les tocó hacer su aporte a las compañías que producen gas en la Argentina, un lote compuesto por la brasileña Petrobras, la francesa Total, las norteamericanas Apache y Chevron, y las argentinas Pluspetrol, Tecpetrol, CGC y Medanito, entre otras.

La Secretaría de Energía, a cargo de Daniel Cameron, dispuso que las petroleras derivaran el aumento que recibieron en septiembre del año pasado por la suba en la tarifa de gas a hogares y estaciones de GNC hacia un fondo fiduciario destinado a subsidiar el precio de las garrafas (GLP, según su nombre técnico), muy utilizadas por sectores de bajos recursos que no tienen acceso a las redes de gas.

En septiembre del año pasado, el Gobierno, a través del ministro de Planificación, Julio De Vido, anunció una suba de entre un 10% y un 30% en el precio del gas que pagan aproximadamente tres millones de usuarios que obtienen el insumo a través de distribuidoras, como Metrogas y Gas Natural Ban.

En paralelo, comenzó a aplicar un incremento de un 10% en los valores que pagan estaciones de GNC, comercios e industrias.

Estaba previsto que las petroleras recibieran un 35% de ese incremento, mientras que el restante 65% estaba destinado a integrar el fondo fiduciario para subsidiar el consumo de GLP. El objetivo: que la garrafa de 10 kilos bajara de los $ 40 que costaba en aquel momento hasta $ 16.

También tenía otra meta: dar una señal de precios a los productores de gas, cuya oferta viene en caída. De acuerdo con números oficiales, la extracción de ese fluido bajó un 1,43% en los últimos tres años, mientras que la demanda aumentó y obligó a aplicar cortes a la industria y a recurrir a importaciones.

Cambio de planes

Pero la nota fechada el 9 de febrero, que lleva la firma de Cameron y fue enviada a las empresas que rubricaron el acuerdo el año pasado, da por tierra con el primer aumento a consumos residenciales y GNC que obtuvieron las petroleras en los últimos ocho años. La norma establece que “se solicita a usted ingresar (al fondo fiduciario) el 100% de los montos incrementales percibidos a partir del 1º de septiembre de 2008”.

En rigor, se trata de una movida oficial que estaba prevista en el acuerdo de septiembre, si bien en las empresas aceptaron firmarlo –en una reunión con funcionarios que terminó por la madrugada– porque implicaba la primera señal de aumento desde la devaluación. E incluso debieron hacer concesiones, como un aporte de $ 40 millones por anticipado, que se sumó a otro hecho por el Estado, para el fondo.

“Hoy no estamos percibiendo nada de ese primer aumento”, explicó un ejecutivo petrolero que pidió reserva.

¿Qué falló? Los cálculos originales de Planificación estimaban que el fondo fiduciario debía acumular $ 450 millones cada 12 meses, algo que no logró. Es por eso que la misiva de Cameron avisa que “el mecanismo señalado anteriormente será mantenido hasta tanto las necesidades financieras del Fondo Fiduciario lo hagan necesario”.

En cambio, sigue en marcha un aumento de hasta 150% para los mayores consumos que está destinado a reducir subsidios por $1.400 millones. De acuerdo con las petroleras, sólo les corresponde una parte muy pequeña de esa suba.

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