El Gobierno quiere sumar a los autónomos a las obras sociales

La afiliación sería voluntaria, a cambio de una cuota mensual ligada a la categoría.
El Gobierno quiere que los trabajadores y profesionales autónomos puedan incorporarse a la cobertura médica del sistema de obras sociales, con un régimen especial.

A diferencia de los trabajadores en relación de dependencia o monotributistas, para quienes el régimen es obligatorio, para los autónomos la adhesión sería voluntaria. Pero una vez que se afilien, y mientras se mantengan en la actividad autónoma, deberán permanecer en el sistema. Con eso se busca evitar que la gente adhiera sólo cuando contrae una enfermedad o necesita atención.

Así le adelantó a Clarín el Superintendente de Servicios Sociales de Salud, Ricardo Bellagio, quien señaló que el propósito es que la totalidad de la población activa con sus grupos familiares estén en el régimen de obras sociales.

Hoy en el sistema nacional hay más de 7 millones de empleados en relación de dependencia, monotributistas y personal doméstico, más los jubilados y pensionados del PAMI o adheridos a obras sociales. Con sus familias suman 18 millones de beneficiarios.

A este número habría que agregar más de 2 millones de beneficiarios de obras sociales provinciales. Así, la mitad de la población argentina tiene cobertura médica a través de la Seguridad Social.

Según los últimos datos de la AFIP, hay unos 400.000 autónomos no monotributistas que pagan la cuota obligatoria previsional. Se estima que otros 300.000 aportan a Cajas profesionales. Y se calcula que hay otra cifra similar en la informalidad.

Bellagio agregó que la propuesta es que los autónomos paguen una cuota mensual de acuerdo a la escalas de sus categorías, con un tope similar al que tienen los trabajadores en relación de dependencia, para mantener el carácter "solidario" del sistema.

Así, la cuota dependerá del ingreso o renta mensual, en tanto las prestaciones médicas serían similares a las del sistema, con el piso del Programa Médico Obligatorio (PMO). El mismo criterio -un porcentaje del valor de la categoría- se aplicaría a los monotributistas, quienes hoy pagan una suma fija, al margen de la escala de ingresos.

Actualmente buena parte de los autónomos está afiliado a una prepaga y el resto recibe la cobertura del hospital público. Bellagio admitió que muchos podrían adherir al sistema porque no tienen cobertura privada. En tanto otros podrían incorporarse a una obra social porque la cuota podría ser inferior a la de la medicina privada, sin perder ese servicio ya que muchas entidades tienen convenio con prepagas. La cuota promedio por persona en el prepago ronda entre 300 y 400 pesos por mes

Según datos de la Superintendencia, desde que en 1998 se abrió la posibilidad de traspasarse de obra social, el 40% de los afiliados cambió de entidad. La mayoría adhirió a una obra social que tiene convenio con una prepaga, en muchos casos con el pago de una suma adicional para acceder a un plan superior.

Bellagio agregó que esta iniciativa formaría parte de un proyecto de ley que incluiría la regulación del sector de la medicina privada. Actualmente hay un proyecto con media sanción de Diputados, que tiene objeciones del Ministerio de Salud y de las empresas, pero que perdería estado parlamentario.

Ahora se reformulará el proyecto, incluyendo la cobertura de los autónomos. Previamente, el Congreso debe tratar la ley que modifica el Monotributo ampliando el alcance del sistema hasta 200.000/300.000 pesos anuales, y actualizando las cuotas o sumas fijas mensuales de jubilación y de salud.

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