El Gobierno no quiere operar la fibra óptica con licencia de la CPE

La semana pasada, un ex funcionario provincial ligado al vernismo dejó trascender que una "mano negra" estaría operando, desde el gobierno nacional, para frenar el otorgamiento de la licencia a Aguas del Colorado para que pueda compartir y/o vender el servicio de la fibra óptica del acueducto del Río Colorado con las cooperativas y sectores privados.
Sin embargo, hay otra versión de los hechos que demostraría que existe -más allá de las demoras ciertas de la Comisión Nacional de Comunicaciones en el otorgamiento de la licencia- una decisión política de no avanzar en el tema. Una decisión que no es de ahora, sino que habría que buscarla algo más de dos años atrás.

El 3 de mayo de 2007 el entonces gobernador Carlos Verna le propuso al movimiento cooperativo, en una reunión realizada en el salón Los Pioneros de la Cooperativa Popular de Electricidad, formar una "alianza estratégica" y llevar adelante un "plan de negocios conjunto" en telecomunicaciones utilizando la fibra óptica del acueducto. Verna, durante el anuncio, estuvo acompañado por el ministro de Obras Públicas, Julio Bargero, el gerente de fibra óptica de Aguas del Colorado, Edgardo Urioste, y el gerente de la empresa Ricardo Biglia. Incluso las cooperativas aceptaron comprar acciones tipo C de la empresa con mayoría de capital estatal y hasta designaron un hombre propio en su directorio (el santarroseño Hugo Martina, quien continúa en el cargo).

El próximo paso fue elevarle al gobernador un proyecto de cómo utilizar el conducto. Por ese entonces tomaron la posta la CPE y la Cooperativa de General Acha (Cosega), que estaba presidida por Roberto Zamora, ya que eran las cooperativas que estaban más avanzadas en el servicio de telefonía.

La oferta, según recordaron protagonistas de primera línea, fue la siguiente: que Aguas del Colorado les cediera a la CPE o la Cosega un 'pelo' de la fibra óptica para que lo usaran ellas, lo que además permitiría una interconexión con las cooperativas del sur para la prestación del servicio telefónico. Por eso ambas entidades le presentaron formalmente al gobierno un proyecto y hasta un modelo de convenio.

Este preveía la cesión de la fibra óptica a la CPE o a la Cosega hasta que Aguas del Colorado obtuviera la licencia. Mientras ello ocurría, las cooperativas se harían cargo del mantenimiento de la red y se responsabilizarían ante Comunicaciones como responsables del servicio público.

¿Por qué no se concretó si las negociaciones estaban tan avanzadas? Fuentes confiables indicaron que hubo fisuras en el gobierno -incluso cuando el actual gobernador Oscar Mario Jorge ya había reemplazado a Verna- y que por eso se frenaron las gestiones. Las miradas apuntaron especialmente a Bargero, quien habría sido el principal opositor a que la fibra quedara temporariamente en manos del cooperativismo. Biglia, en cambio, habría aprobado la idea. ¿Y Verna? Bargero siguió como ministro con Jorge, pero se terminó yendo en agosto de 2008 en medio de versiones cruzadas sobre enojos entre ellos.

Hace casi un año.

El actual mandatario tampoco apoyó la idea lanzada por Verna y aunque su gobierno, a media voz, siempre habló de que Aguas del Colorado trabajaría en conjunto con las entidades solidarias, en los hechos hizo poco y nada para fomentar esa relación. Incluso Jorge cambió la cúpula política y gerencial de la empresa que opera el acueducto. En medio de esos cambios, entre otros, tuvo que irse Biglia.

Hace un año, el mandatario, junto al sucesor de Bargero, Paulo Benvenuto, se reunió con el titular de la Secretaría de Comunicaciones, Carlos Lisandro Salas, para entregarle una carpeta con el pedido de la licencia para la fibra óptica. Desde ese momento en Casa de Gobierno espera que la CNC otorgue la factibilidad del proyecto.

Semanas atrás, este diario consultó a autoridades de Aguas del Colorado y allí dijeron que los tiempos burocráticos son los normales y que no sospechaban que hubiera segundas intenciones detrás de la demora.

El gobernador, hace unos meses, verbalizó su idea de crear una telefónica, aprovechando la fibra óptica, para gastar menos. "Pagamos por las llamadas salientes y nos pagan por las entrantes; el ahorro sería importante. No nos metemos con el sector privado, sería para el Estado provincial y los municipios", aseveró.

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