Luz y gas: el Gobierno quiere avisar a los usuarios que vuelve el tarifazo

Se lo pidió a las distribuidoras, que consideran "inviable" la estrategia.
Para el retorno del tarifazo en los servicios de luz y gas que está agendado para el próximo mes, el Gobierno quiere aplicar el clásico dicho popular que dice: "el que avisa no traiciona".

Mientras las empresas eléctricas y gasíferas se están poniendo al día con las refacturaciones, desde el ministerio de Planificación de Julio De Vido ya comenzaron a trabajar en la restitución de los polémicos aumentos que fueron suspendidos en forma transitoria entre junio y setiembre.

La intención oficial es que ésta vez la aplicación de las subas para los usuarios de medianos y altos consumos no tome a nadie por sorpresa. Para lograr ese objetivo, los autoridades de Planificación quieren implementar un esquema de información previa a los clientes hogareños que recibirán las boletas con aumentos.

Según la iniciativa que están delineando los técnicos del ENRE y del Enargas, todos los usuarios residenciales que incrementen sus consumos y se pasen a las categorías tarifarias alcanzadas por los incrementos deberán ser notificados de esa nueva situación antes de que reciban las facturas.

Si bien aún faltan definir los detalles y los aspectos operativos de esta "señal de alerta", las empresas ya advirtieron que este cambio presenta numerosas dificultades para ser llevado a la práctica.

Los técnicos de las distribuidoras advirtieron que se debería crear un programa informático especial que detecte todos las alteraciones de consumo y diagramar un nuevo sistema de distribución de las notificaciones que elevarían en forma considerable los costos administrativos y operativos.

Con esta iniciativa y el perfeccionamiento del listado de los usuarios que quedarán excluídos de las subas, el Gobierno quiere reducir al máximo la posibilidad de reclamos y evitar que la cuestión del tarifazo vuelva a convertirse en una bandera de la oposición.

Tras los acuerdos que cerró De Vido con la UBA (Universidad de Buenos Aires) y la UTN (Universidad Tecnológica Nacional), desde la semana pasada personal de esas casas de estudios comenzaron un nuevo relevamiento de los usuarios de gas de la Capital y el Conurbano que ya fueron excluidos y de aquellos que reúnen los requisitos para poder solicitar ese beneficio. Para ser exceptuados de los aumentos, el titular del servicio tiene que ser un jubilado con ingresos mínimos o figurar como beneficiario de planes sociales.

Por el lado del servicio eléctrico, la tarea de identificar a los que deben quedar al margen de las subas fue transferida por el ENRE a los municipios bonaerenses. En este caso, los requisitos principales para zafar del tarifazo son no tener gas natural, ni agua corriente.

Acorralado por los reclamos de los usuarios, las demandas judiciales y la presión del Congreso; el Gobierno decidió a principios de agosto ponerle un freno a los fuertes aumentos que había autorizado a fines del año pasado.

Para descomprimir la situación, De Vido armó una salida transitoria que consiste en la suspensión total de los aumentos que estaban previstos para los consumos de los meses de junio y julio. Y una suspensión parcial del 70% de las subas se tenían que cobrar en el período agosto-setiembre.

Según los cálculos oficiales, esta medida tendrá costo fiscal por restablecimiento de subsidios de 493 millones de pesos.

En un mes, si el Gobierno no vuelve a dar marcha atrás, las subas de hasta el 300% respecto a 2008 regresarán a las facturas sin ninguna clase de restricción.

Comentá la nota