El Gobierno quiere armar su propia agencia de publicidad

Dependerá de Presidencia. Para armarla designarán a un nuevo subsecretario.
Igual que las multinacionales, como Google, por ejemplo, el Gobierno de Cristina Kirchner está en plena formación de una agencia de publicidad de las llamadas "in house", es decir, con creativos propios y contratados, en este caso como planta del Estado. Este nuevo ente, que tendrá un presupuesto multimillonario, es una novedad en la democracia moderna argentina, y estará abocado a la producción de las súper campañas publicitarias gubernamentales en el año del Bicentenario. Su flamante titular se llama Maximiliano López, tiene 36 años, y es un desconocido para los publicistas más renombrados del país, según un relevamiento hecho por Clarín.

El nuevo funcionario se presenta como "amigo de los Kirchner", y habría llegado al entorno presidencial porque tiene un vínculo con la personal trainer de Cristina, según contaron a este diario fuentes del mercado publicitario-político. La Presidenta suele entablar relaciones con sus asistentes de la vida doméstica que con el paso del tiempo terminan influenciando en su labor oficial: a fines del año pasado, por ejemplo, inauguró una agencia de Mercedes Benz, en la localidad bonaerense de Mataderos, por pedido de su peluquera, contaron fuentes del oficialismo.

López hizo parte de su carrera en México, donde trabajó en la compañía de marketing Promolatina. En la Argentina fundó en 1999, junto a su socio Federico Rodríguez, una agencia llamada "Prado del Ganso". Su lema: "Marketing de resultados". En la web de la empresa, musicalizada con temas electrónicos, sobrevuelan palabras sueltas: "Confianza, Timing, Cliente". También creó la compañía Beandbe Agency de Mercado. Y dio clases en la Universidad de Palermo.

López será designado como nuevo subsecretario de Comunicación Social y ocupa el despacho que hasta poco tiempo fue del secretario de Medios, Enrique "Pepe" Albistur. Desde allí coordina la organización de la nueva agencia de publicidad estatal, que concentrará las campañas audiovisuales de los ministerios. Es una tarea que le dará poder y contacto diario con jefes de los diferentes organismos.

Para relanzar la imagen del Gobierno, López quiere contratar a 60 personas que provengan de las empresas de publicidad privada. Ya trabaja en ese casting. Se lo nota entusiasmado, pero choca contra la realidad del Estado. Los sueldos que tiene para ofrecer no compiten con los del mercado.

Así como los publicitarios argentinos de las grandes ligas no lo conocían, su designación también fue una sorpresa para los funcionarios más importantes del Gabinete, algunos de los cuáles ya lo recelan. El primero en recibirlo en la Casa Rosada fue el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. Ese día, uno de sus colaboradores se sorprendió. No podía creer que "Maximiliano López" tenía agendada una reunión con su jefe y quiso pasar por el despacho de Aníbal para saludarlo. Cuando llegó se dio cuenta de su error: pensaba que el publicista Maximiliano López era en realidad Maxi López, el delantero del Gremio de Porto Alegre. En la Casa Rosada corren las bromas sobre estos homónimos. La última: como la secretaria del publicista es rubia, la rebautizaron como "Wanda", en honor a Wanda Nara, la esposa vedette del futbolista.

El López K es un funcionario atípico. Lleva el pelo rasurado y viste de manera informal: jeans, zapatillas, sacos. Lleva un buen pasar. Vive en un barrio cerrado del sur del conurbano bonaerense, donde suele cruzarse con funcionarios de bajo rango del ministerio de Desarrollo Social y hasta con un pariente del gobernador de Chubut. Mario Das Neves.

Clarín lo llamó para entrevistarlo. Pero López no respondió.

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