El Gobierno quebró a los intendentes cobistas y la UCR ilusiona a Jaque

La autorización para endeudar las cuentas públicas, ahora por 420 millones de pesos, se tratará el lunes en Diputados y requiere el voto favorable de dos tercios de la cámara. La estraregia de Cazabán dio sus frutos.
El viernes a las 9 los diputados del Frente Cívico Federal decidirán la suerte del financiamiento que precisa Celso Jaque para evitar que la crisis de las cuentas públicas ahogue al Gobierno. De cara a la sesión especial del lunes, los legisladores del CONFE sostendrán su negativa al proyecto gubernamental de endeudamiento pero en el bloque de la UCR aparecen las dudas que ilusionan a los moradores del cuarto piso de la Casa de Gobierno, adonde tiene su despacho el gobernador y su secretario general Alejandro Cazabán.

El jueves al mediodía, el secretario general de la Gobernación consiguió quebrar al bloque de intendentes del equipo de Cobos en Mendoza en el marco de la negociación que Jaque le encargó para conseguir la venia legislativa que le permita endeudarse para saldar el déficit. El citadino Víctor Fayad y el tunuyanino Eduardo Giner aceptaron una oferta del Gobierno que los caciques y el jefe del bloque de diputados del CONFE, Andrés Marín, rechazaron de plano. Mientras que Alfredo Cornejo, intendente de Godoy Cruz, se paró en el medio de los dos grupos. Así, aparece lejano un consenso dentro del Frente Cívico.

En un extenso cónclave desarrollado el jueves en una de las salas de reuniones de la gobernación, Cazabán hizo la contraoferta del Gobierno frente a Giner, Marín, Cornejo, Mario Abed, intendente de Junín y referente de los territoriales del CONFE, Liliana Viety, presidenta del bloque de diputados radicales y voz cantante del Viti, quien no concurrió a la reunión.

Para convencer a los intendentes, Cazabán ofreció levantar en más de 3 puntos porcentuales la masa de coparticipación primaria al mismo tiempo que desaparecerían los denominados fondos FIM y FAM. Más claro, el año que viene la provincia repartirá entre los municipios más de $50 millones que lo girado este año, contando la coparticipación y los dos fondos especiales. Además, se comprometió a saldar las deudas que la provincia tiene con las comunas.

Para mover de la postura inicial a quienes cuestionaban el volumen del endeudamiento –era de $520 millones-, Cazabán contraofertó endeudarse por un poco menos de plata: $420 millones. El recorte al monto del crédito antes de ser solicitado también tendría consecuencia para las comunas, de concretarse el plan. Los $90 millones que se destinarían a los municipios se redujeron a $60 millones, de los cuales $40 millones se girarían a modo de subsidio y los otros $20 millones quedarían disponibles para los intendentes decididos a endeudarse.

La contraoferta de Cazabán no consiguió convencer a todos, pero fue determinante para que volara por el aire el consenso hallado semanas atrás por los intendentes y los líderes legislativos del Frente Cívico en un almuerzo compartido en Tunuyán. El bloque radical de diputados no tiene una línea uniforme como el del CONFE y por eso esconde hoy la mayor incógnita.

En la bancada de la UCR conviven los ortodoxos duros iglesistas que se evadieron de la alianza con Cobos para la última elección, los cobistas retornados a la estructura partidaria después de la aventura con el modelo K, los ortodoxos de Convergencia que se asociaron con el vicepresidente para tener chances electorales y los de Causa Nacional que se quedaron con José Genoud en el partido mientras Juan Carlos Jaliff y una lista de correligionarios de la línea mutaron al cobismo.

De este crisol de radicales depende la suerte del endeudamiento que le daría aire financiero a Jaque cuando los apremios agobian a la gestión del peronista. La autorización para endeudar las cuentas públicas que se tratará el lunes en Diputados requiere el voto favorable de dos tercios de la cámara.

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