El Gobierno no puede defraudar ahora las expectativas que se han creado

Por Gustavo Sylvestre

Está cambiando algo en el esquema de poder kirchnerista?; ¿Comienza a emerger un estilo de conducción ‘Cristinista!’?; ¿Se habrá comenzado a insinuar en el seno de poder un estilo diferente al de Néstor Kirchner, más cercano al que propiciaba allá por 2007 Alberto Fernández cuando combatió, sin éxito, por un gabinete diferente, sin Jaime y sin Moreno, y con un estilo de gobierno diferente al de Kirchner?; ¿Lo que ‘soñaba’ la ahora Presidenta en el inicio de su gestión, mayor institucionalidad, más dialogo, se podrá dar ahora tras la derrota del ex presidente en la provincia de Buenos Aires? En definitiva, se podrá ver una conducción de la Presidenta, como reclaman algunos gobernadores, en detrimento de la figura del ex presidente?

"Néstor se tiene que dar cuenta que fue derrotado dos veces: con la 125, y ahora en la provinciales. Es hora de que la deje a Cristina gobernar", lo dice un pingüino de la primera hora, que conoce al matrimonio desde la primera hora en Santa Cruz.

"Imposible. Néstor siempre será el jefe. Así ha sido siempre y seguirá siendo". Dice un pingüino de la primera hora, que conoce al matrimonio.

Las opiniones están divididas:

La ex ministra de Salud, Graciela Ocaña, que se encuentra buscando trabajo en la actividad privada, le ha dicho a sus íntimos que confía en que la Presidenta tome las riendas: "Yo la verdad es que confío en Cristina, Kirchner me ha decepcionado, pero Cristina tiene capacidad para gobernar, yo la he visto como trabaja. Espero que tome las riendas y demuestre lo que puede hacer".

Aníbal Fernández lo ha repetido varias veces, frente a diferentes interlocutores: "No estoy sentado acá para perder el tiempo. Siempre deseé llegar a jefe de Gabinete y ahora me voy a matar laburando para que todo salga adelante. Y todos saben que no me llevan de las narices, tengo mi personalidad y lo demuestro". En la intimidad, Aníbal Fernández confirma que Cristina Kirchner está dispuesta a una forma de gobernar diferente: "Este es otro Gobierno, desde el momento en que se ha cambiado el jefe de Gabinete y varios ministros, es otro gobierno" dice tajante el ministro.

Fernández no tiene piedad para su antecesor, Sergio Massa. Sostiene que no tenía autoridad frente a los ministros, que tenía un atraso fenomenal de expedientes, y que no resolvía nada.

Por su parte, un ministro cuenta: "Para un viaje al exterior de una funcionaria de mi ministerio tuve que interceder yo porque no me lo resolvía y ni hablemos de expedientes". También ha deslizado algunas críticas para su amigo Alberto, sobre la falta de comunicación que tenía con ellos, y que pasaba días sin responder el teléfono.

"Las cosas han cambiado, lo primero que hizo fue un mail a todos los ministros para que le comuniquen que expedientes necesitaban sacar urgente", cuenta un ministro.

Mauricio Macri también ha notado un cambio. Le dijo en la cara a la Presidenta: "Si están dispuestos a bajar los niveles de confrontación, tienen una oposición racional dispuesta a colaborar".

La respuesta no se hizo esperar, por parte de la Presidenta: "Yo no me quiero pelear con nadie".

El titular de la UIA, Héctor Méndez, celebró el almuerzo con el Ministro de Economía, Amado Boudou: "Es la primera vez en meses que nos sentamos con el Ministros de Economía y hablamos de todos los temas. No lo podíamos creer..Ojalá esto continúe así". Se ha entusiasmado tras las aperturas de las puertas del Ministerio de Economía, y antes de la AFIP.

"Nos jugamos una partida difícil, pero estoy dispuesto a dar la pelea", se lo escuchó decir por estas horas a Boudou sobre los cambios que se deben dar en el Indec y la pulseada con Moreno.

Boudou sueña con una carrera política propia, estuvo a punto de ser candidato a diputado en la Capital, y no está dispuesto a rifar el capital político acumulado por su gestión en la Anses. Quiere dar pasos concretos y sólidos. Y se juega mucho, como el mismo ha admitido, en demostrar que puede cambiar el Indec.

El Gobierno parece siempre quedarse a mitad de camino. Tenía la oportunidad única, en el momento de anunciar los cambios en el Indec, de haber puesto en la función de Director Técnico del organismo a un funcionario no cuestionado. Pero prefirió poner a una persona a la que se liga a la nefasta actuación de Guillermo Moreno, que puede empañar las intenciones de corregir las desviaciones.

El Gobierno tiene que recuperar rápidamente la credibilidad perdida. Está en sus manos lograrla, con los pasos que está dando. No puede defraudar las expectativas que se han despertado, porque no tiene margen político para hacerlo.

"Cristina tiene que darse cuenta, rápidamente, que tiene que aspirar a terminar su Gobierno con la mejor gestión posible y de la mejor manera posible. Eso es todo", sentencia el pingüino de la primera hora esperanzado en un cambio en la forma de gobernar de parte de la Presidenta.

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