El Gobierno Provincial daría marcha atrás con el traslado de la nocturnidad de Alem a la Escollera Norte

El Gobierno Provincial habría puesto un freno a la idea de trasladar los bares de Alem a la zona de la Escollera Norte atento al masivo rechazo que desde vastos sectores productivos de la ciudad se han expresado en los últimos días. Si bien no hay una determinación firme en tal sentido, desde la Gobernación quieren profundizar en el tema ante el temor cierto que se produzcan actos y movilizaciones en repudio de esta iniciativa.
Omar Ceberino, secretario de la Cámara Marplatense de Boliches Bailables (Cambya) en diálogo con el Retrato de hoy, afirmó desconocer alguna resolución oficial, pero que “si es verdad que este traslado ya no va tan viento en popa como el primer momento”

“Luego de la última reunión donde diversas Cámaras de la Pesca expusieran su postura contraria al traslado de la nocturnidad de Alem a la Escollera Norte, ya hay concejales que están proponiendo otros lugares como La Cantera, Mogotes” dijo mas adelante Ceberino.

Preguntado acerca de las presentaciones que han realizado ante la Municipalidad, respondió que “no hemos tenido ninguna respuesta: Consideramos que seguimos afuera ya que evidentemente ese proyecto está destinado solo para los bares de Alem”

Volvió a denunciar que “ellos incumplen con todas las normas y son premiados con este tipo de iniciativas desde el Gobierno Provincial y Municipal. No solo hacen bailes, exceden los horarios oportunamente acordados. Hoy los horarios no están regulados , ya que ellos de cerrar a las 3 de la mañana y nosotros a las 6 no habría problemas ya que los chicos saldrían de noche como corresponde, no de día como sucede hoy”.

“Insólitamente encontramos en la zona de Alem restaurantes que tienen ¡dos cabinas de discjockey!, si a esto le sumamos que el horario de cierre es a las 5 y media de la mañana, Constitución de se encuentra en un grave problema… ¿Qué chico se va a ir hasta otro lugar si ya tiene que empezar a retornar a sus casas?” se preguntó por último el molesto empresario de la noche.

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