El Gobierno prometió a textiles que no permitirá la pérdida de puestos de trabajo en Foderami y Punilla.

FUNCIONARIOS Y SINDICALISTAS SE REUNIERON EN CASA DE GOBIERNO

En una reunión que se prolongó durante más de tres horas, el Gobierno recibió en el mediodía de ayer en Casa de Gobierno a los representantes de los trabajadores textiles de la firmas Foderami y ex Textil Punilla, y se comprometió a ayudar para la solución del conflicto en ambas empresas, comprometiéndose a impedir la pérdida de puestos de trabajo, y el aporte de 600 pesos por empleado mientras duren las medidas de fuerza.

Por el Gobierno estuvieron presentes en el encuentro el ministro coordinador Pablo Korn y el secretario de Trabajo, Jerónimo García, en tanto que por los gremios asistieron el secretario general de la CGT del Valle, Luis Núñez, el secretario general de la AOT, Sergio Cárdenas, y los delegados de Foderami y de la ex Textil Punilla.

Luego del encuentro, Sergio Cárdenas explicó que los sindicalistas «estuvimos interiorizando al ministro de la situación, y el Gobierno ratificó su voluntad de aportar lo mejor de ellos para encontrar una salida, sabedores de que es un problema entre empresarios y trabajadores».

Y si bien aclaró que se trata de un problema de dos empresarios que han faltado a la legalidad, dijo que ante esta situación el Gobierno «se comprometió a monitorear que las fuentes de trabajo sigan vivas, porque el eje es solucionar el problema con los trabajadores adentro».

Cárdenas sostuvo que en el caso de la ex Punilla tenemos 29 contratos laborales y en el de Foderami son 16, y «a partir de esta reunión se abren algunas posibilidades de trabajo en las que vamos a insistir toda la semana, e incluso hemos decidido suspender momentáneamente la quema de gomas en Punilla, y continuaremos con la toma pacífica en Foderami».

600 PESOS

Por otra parte, el titular de la AOT dijo que el Gobierno garantizó el pago de 600 pesos por trabajador durante todo el tiempo que dure el conflicto, tanto de Foderami como de Santa Cruz Lanas (ex Punilla), «como un aporte solidario para solventar las necesidades alimentarias básicas que están en riesgo, de los trabajadores que no cobran».

Y se mostró esperanzado en una pronta solución, ya que dijo, «cada vez que iniciamos un plan de lucha somos optimistas de que podremos encontrar salidas que posibiliten salvaguardar los puestos de trabajo existentes».

De todos modos, aclaró que la salida será a partir de que las patronales se hagan cargo del pago hasta el último peso a los trabajadores, es decir, «que se les pague a los 29 obreros de Punilla los dos meses de sueldo que les deben y el aguinaldo, y que comiencen a trabajar».

«Y en el caso de Foderami, que se paguen las indemnizaciones de los compañeros que despidieron desde octubre, y que los trabajadores que solidariamente apoyan a los despedidos, vuelvan a su lugar de trabajo», señaló el dirigente textil.

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