El Gobierno promete más fondos a Córdoba para que no emita bonos

Un llamado telefónico del ministro de Economía Amado Boudou al gobernador Juan Schiaretti el miércoles por la noche habría detenido, por ahora, la emisión de bonos en esta provincia.
¿La promesa? Enviar antes de fin de años unos 670 millones de pesos que la Nación adeuda en concepto del Programa de Asistencia Financiera (PAF), la Caja de Jubilaciones y obras públicas, y que tienen en vilo a la administración de Schiaretti.

Se sabe: el gobernador no podría, sin ese dinero, afrontar la totalidad de los sueldos a los empleados públicos. De allí que, previendo la peor de las situaciones, se hayan pedido presupuestos a distintas empresas para la emisión de cuasimoneda que, de salir a la calle, se llamarán "Leales", que es el apócope de Letras de Autofinanciamiento Legítimos, tal la denominación-eufemismo para el nuevo no-dinero local.

La fecha de su posible aparición en las calles puso el propio Schiaretti: "Si la Nación no envía fondos, los sueldos de diciembre (a principios de enero) a los empleados públicos se pagarían en parte con cuasimoneda".

Los cordobeses ya tienen experiencia en el tema: durante las crisis atravesadas durante las administraciones del radical Ramón Mestre y del justicialista José Manuel de la Sota, los bonos se llamaron Cecor y Lecor, respectivamente. Hoy, sus fantasmas vuelven a sobrevolar la provincia y, desde la Casa de las Tejas, no hacen demasiado por calmar temores. Es que a pesar de la llamada de Boudou, aquí nadie descarta, ni el propio Schiaretti, la inminente emisión de cuasimoneda si la Nación no cumple. De allí que se continúan cotizando presupuestos para su impresión.

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