El Gobierno presiona para que se levante el corte en Gualeguaychú

La Presidenta le pidió celeridad al gobernador de Entre Ríos y a dirigentes del PJ
"Pemo, quiero un regalo para fin de año: la ruta despejada." Guillermo Guastavino ("Pemo"), el senador entrerriano preferido de la Casa Rosada, escuchó con atención el pedido de la presidenta Cristina Kirchner.

El diálogo, vox pópuli en Gualeguaychú y confirmado en despachos oficiales, parece dejar en claro que después de meses de oscilaciones, el Gobierno parece dispuesto a redoblar la ofensiva para que los tozudos asambleístas de esa ciudad levanten el corte de la ruta 136, que desde el 20 de noviembre de 2006 mantienen en Arroyo Verde, en protesta por la instalación de la planta de la empresa finlandesa Botnia que se puso en marcha hace un año en Fray Bentos.

Desconfiados, los asambleístas sospechan de varios episodios encadenados, detrás de los cuales -afirman- estaría la decisión del Gobierno de apurar los tiempos y desgastar al corte de ruta como método de protesta.

Al encuentro reservado con Guastavino le agregan la publicitada irrupción del abogado y simpatizante cristinista Salvador Rossetti Serra en Arroyo Verde, que el sábado de la semana última intentó, sin éxito, cruzar el puente hacia Fray Bentos.

El propio gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, habló esta semana de "encapsular" el conflicto por la pastera para "relanzar" las relaciones bilaterales, y recalcó que acompaña la lucha de Gualeguaychú, "siempre en el marco de la legalidad".

Cerca del gobernador afirmaron a LA NACION que Urribarri dijo lo que dijo "a título personal", pero su relación con la Casa Rosada es óptima, a tal punto que será uno de los pocos gobernadores que acompañarán a la Presidenta en su próxima gira por Africa.

El reciente rechazo del presidente uruguayo Tabaré Vázquez a que Néstor Kirchner sea el próximo presidente de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) habría determinado, según fuentes oficiales, el enojo del ex mandatario para con los asambleístas, a quienes alguna vez defendió de manera pública.

"Una parte del Gobierno nos quiere ver fuera de la ruta, y la llegada de Rossetti Serra fue alentada por esos sectores", afirmó a LA NACION Luis Leissa, abogado de los asambleístas. Enojado con Urribarri, el abogado se quejó: "Parece increíble que el gobernador hable de unidad con el Uruguay mientras vivimos con este problema. El quiere encarrilar su lealtad con el Gobierno y deja de lado al pueblo de Gualeguaychú".

Al igual que Urribarri, Guastavino se manifestó en contra de la obstrucción del paso al puente internacional. "Aquí no está en juego la legitimidad, sino la forma en que se reacciona; hay que continuar explorando los caminos del diálogo racional y responsable. Parece ser que la lógica es que, si no me dan lo que pido, decido perjudicar a todos y entonces corto una ruta", dijo el ex vicegobernador, que paradójicamente vive en la misma cuadra que una de las cabezas de la protesta, el ruralista Alfredo De Angeli.

Los asambleístas destacan el buen vínculo de Guastavino con LT 41, la emisora local que motorizó una encuesta reciente en la que el 60 por ciento de los gualeguaychuenses consultados se manifestó contra el corte en Arroyo Verde.

"El Gobierno debería recordar que hicimos decenas de reclamos legales ante organismos nacionales e internacionales, y no nos escucharon hasta que se decidió cortar el puente", contestó el diputado Emilio Martínez Garbino (Concertación Entrerriana), ex intendente de Gualeguaychú y dirigente opositor.

Leña al fuego

En el oficialismo reconocen el deseo de la Casa Rosada "de que esto se termine", pero temen provocar la reacción espasmódica en Gualeguaychú. "Hay que tener cuidado, porque el corte estaba muerto, cada vez con menos adhesión, y con las marchas y declaraciones se reavivó el reclamo", afirmó un funcionario oficialista.

Coincidió con esa visión el ex gobernador Jorge Busti, que en diálogo con LA NACION aconsejó a las autoridades: "Tienen que tener paciencia y dialogar con la asamblea, no echar leña al fuego y provocar así el efecto contrario al buscado".

Desde la Secretaría de Ambiente -otro canal de diálogo con Gualeguaychú-, destacan conversaciones con sectores moderados de la asamblea. "Pero siempre ganan los que viven del corte y no quieren negociar nada", se lamentan en el Gobierno.

Ajena al debate, Botnia detendrá su producción a partir de mañana, por tareas de mantenimiento y durante quince días. "En un año, el desempeño ambiental ha sido ejemplar, y los resultados, mejores que los esperados", afirmó a LA NACION Florencia Herrera, directora de comunicaciones de la empresa que enoja a los inflexibles asambleístas.

Comentá la nota