El Gobierno presiona a los adversarios de Moyano, pero no frena diáspora en la CGT

A pesar de los llamados de De Vido, gordos e independientes rechazaron la convocatoria oficial al diálogo. Moyano suma aliados para negociar con empresarios
La foto de la reunión de ayer del consejo directivo de la CGT fue la imagen más palpable del proceso de ruptura en que quedó envuelta la entidad tras la derrota electoral kirchnerista. Hugo Moyano y sus gremios aliados coparon el encuentro en la sede cegetista, pero no lograron ocultar las ausencias de los representantes de los grupos de los "gordos" e "independientes", que apostaron a dejar solo al camionero en su intento por consolidar un respaldo sindical a la convocatoria al diálogo social lanzada por el Gobierno.

El faltazo de los gremios críticos a Moyano se produjo aún a pesar de los esfuerzos de último momento de algunos funcionarios del Gobierno para tratar de distender la disputa con el camionero y seducir a esos dirigentes para que participen de la convocatoria al diálogo. "No vamos a ir por más que el Gobierno nos convoque porque ellos ya eligieron a Moyano y hasta decidieron darle el control de las obras sociales", se quejó un referente de los gordos.

En tanto, el moyanismo minimizó en público y en privado los gestos de sus adversarios y rechazó que las diferencias internas desemboquen en una nueva fractura de la central obrera. "Ya van a volver porque no se van a querer quedar afuera de todo", desafió un dirigente cercano al camionero tras la reunión del consejo directivo. Minutos antes, el taxista Omar Viviani, uno de los gremialistas de confianza de Moyano, explicó la ausencia de gordos e independientes en términos similares: "Es algo que pasa siempre, pero acá están todos convocados porque la CGT va más allá de los personalismos de cualquier compañero".

Para eludir los comentarios sobre la disputa interna, y después de contabilizar como un dato a su favor la participación en la reunión del metalúrgico Antonio Caló y del jefe de los colectiveros, Roberto Fernández, Moyano concentró el debate de la cúpula cegetista en la convocatoria que la presidenta Cristina Fernández formuló en la cena reservada del martes a empresarios y sindicalistas para conformar el denominado Consejo Económico y Social. "La CGT apoya el llamado y considera que es el momento indicado para lanzar el Consejo", dijo Viviani sobre la resolución de la entidad. En las próximas horas Moyano definirá a los 16 representantes de la central obrera que se sumarán al futuro organismo, cuyo lanzamiento formal se concretará el próximo martes en el Ministerio de Trabajo.

A diferencia del entusiasmo moyanista, desde el grupo de los gordos (Armando Cavalieri, Oscar Lescano y Carlos West Ocampo) y los independientes (Andrés Rodríguez y Gerardo Martínez) volvieron a plantear sus críticas por la decisión del Gobierno de privilegiar a Moyano en la convocatoria al diálogo e insistieron en su advertencia de que "sin la participación del conjunto del movimiento obrero no hay acuerdo social posible". Al respecto, dirigentes de esos gremios comentaron a este diario que recibieron llamados del ministro de Planificación, Julio De Vido, para invitarlos a sumarse a la instancia de diálogo, aunque por ahora su respuesta sigue siendo negativa.

Los gremios críticos a Moyano tienen agendado un encuentro para el próximo lunes en el que también intentarán ponerse de acuerdo sobre si participarán de las deliberaciones del Consejo del Salario, que el Gobierno convocó para el 27 de julio. La posibilidad de un faltazo de esos sectores en el debate por la suba del salario mínimo fue evaluada ayer en la sede de la CGT. "La orden de Moyano fue que los suplentes ocupemos los lugares de los gordos si ellos no vienen", contó un aliado del camionero.

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