El Gobierno se prepara para el test de la City

El ministro Randazzo y el diputado Rossi, jefe de la bancada kirchnerista, buscaron llevar tranquilidad frente a la demanda de dólares. El oficialismo cree que se busca ensombrecer el debut de la nueva presidenta del Central.
La designación de Mercedes Marcó del Pont al frente del Banco Central puso al Gobierno a la defensiva frente al mundo de las finanzas. "Van a querer demonizarla y asociarla a la inestabilidad", se anticipó un legislador con línea directa con la Casa Rosada. Ante el panorama planteado, el Gobierno ya puso en marcha el plan de contención.

Como cada vez que se sienten acosados, Cristina Fernández y Néstor Kirchner dieron vía libre a sus ministros para que salgan a respaldar el autodenominado "modelo K" y emitan declaraciones que lleven tranquilidad a los compradores minoristas de divisas. El primero en oficiar de vocero, como en muchas otras oportunidades, fue el ministro del Interior, Florencio Randazzo.

"Creo que hay que darle la mayor tranquilidad a la nación de que no va a haber ningún problema respecto del valor de la moneda", salió a decir el oriundo de Chivilcoy en declaraciones radiales. En el mismo sentido, aseveró que "de ninguna manera" habrá sobresaltos en la cotización del dólar. "Tenemos un nivel de reservas más que suficiente para sostener cualquier tipo de intención de modificar el valor de la moneda, así que en el Gobierno no vemos ningún inconveniente", explicó el funcionario.

Otro de los habituales interlocutores de la Casa Rosada, el jefe del bloque K en la Cámara de Diputados, Agustín Rossi, coincidió con el mensaje enviado por Randazzo. En declaraciones radiales, llamó a "tener tranquilidad" y garantizó que el Gobierno "va a mantener un tipo de cambio competitivo, con intervención permanente en el mercado".

Un diputado del Frente para la Victoria le contó a Crítica de la Argentina una anécdota que refuerza la señales enviadas por el oficialismo y que da cuenta de cómo se siente el diputado Néstor Kirchner parado sobre los más de 48 mil millones de dólares de reservas que tiene el Central. En 2005, recordó la fuente oficialista, cuando se concretó el canje de la deuda –quita mediante–, el por entonces presidente le dijo: "Si tuviéramos cuarenta y cinco mil millones de dólares en el Central, no nos tocarían el culo ni con una caña de pescar". Hoy, sin embargo, prefiere la prevención ante la llegada de una eventual "caña".

En la City, la percepción del devenir económico y cambiario tiene puntos en común con la visión K. Los corredores especulan con que Marcó del Pont deberá enfrentar un test del mercado. Todos quieren saber si ante una eventual turbulencia la flamante titular del BCRA venderá reservas o dejará trepar el valor del dólar. Por ahora, el Gobierno continúa con los esfuerzos para que no se dispare el precio de la moneda estadounidense.

Desde la otra vereda del oficialismo, el economista y diputado del Peronismo Federal, Eduardo Amadeo, atribuyó la teoría de una embestida financiera contra Marcó del Pont a "la paranoia del Gobierno, que en lugar de analizar sus decisiones apela a teorías conspirativas".

En diálogo con Crítica de la Argentina, el duhaldista aseguró que "no esperamos una reacción histérica del mercado" y que lo mejor que podría hacer Marcó del Pont es trazar "un programa fiscal y uno cambiario de largo plazo" y que "blanqueara la meta de inflación".

Paranoia o no, desde que la ex presidenta del Banco Nación pasó al BCRA, el valor del dólar no dejó de trepar.

La semana que comienza será, en ese sentido, un tiempo crucial para conocer el resultado del test.

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