El Gobierno se prepara para una pelea larga

Espera más tensión con el agro y los medios.
El gobierno de Cristina Kirchner eligió ayer no contestar a las críticas de los dirigentes agropecuarios en el primer día del paro. Por un lado, el objetivo fue no agudizar la tensión, aunque dentro de la Casa Rosada aseguraron que la pelea con los ruralistas es "a todo o nada".

El silencio del Gobierno es táctico. Otro objetivo del Ejecutivo consistió ayer en no opacar en la atención pública la reunión de la Unión de Naciones del Sur (Unasur), que encabezaba la Presidenta en Bariloche.

Por eso los funcionarios oficiales tampoco se enredaron en respuestas altisonantes a las críticas de todo el arco opositor por el lanzamiento del proyecto de ley de radiodifusión, que fue girado al Congreso.

Más allá de este silencio, en la Casa Rosada varios funcionarios kirchneristas admitieron a LA NACION que "las peleas centrales serán con el campo y con los medios de comunicación" en los próximos meses.

La sensación de muchos funcionarios es que el ex presidente Néstor Kirchner considera ya superada la derrota en las elecciones del 28 de junio. En Olivos comenta en privado que se sorprende de la debilidad de la oposición y del campo para detener sus iniciativas.

Un secretario de Estado con despacho en el primer piso de la Casa Rosada señaló ayer que "Kirchner y Cristina encabezan el ala dura del Gobierno", que también integran Guillermo Moreno, Carlos Zannini, Ricardo Echegaray y Héctor Icazuriaga, la denominada "pingüinera".

Mientras que "las palomas" son todos los ministros, incluido Julio De Vido. Quisieran que el conflicto termine pronto.

Si bien el jefe del Gabinete, Aníbal Fernández, no es una "paloma", según esa distinción, sus funcionarios aseguran que busca "solucionar la puja lo antes posible" porque entrevé que no conviene mantenerla abierta. Por eso avanzó en la designación de María del Carmen Alarcón como futura secretaria de Integración Nacional.

"Alarcón va a ser un nexo con el campo, porque sabe mucho del tema", aseguró un funcionario de la Jefatura de Gabinete.

Esa apuesta fue aprobada por la Presidenta, pero el interrogante que existe en buena parte del Gobierno radica en si las soluciones que proponga la funcionaria serán aceptadas por Olivos.

El ministro del Interior, Florencio Randazzo, escuchó ayer una propuesta pacificadora de los dirigentes de la Concertación K, que lo visitaron encabezados por la dirigente radical Silvia Vázquez. Le propusieron que el Consejo Económico y Social, si se crea, no sea un ámbito sólo económico sino de discusión política para dejar "de confrontar con las corporaciones".

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