El Gobierno pospuso en silencio la mayoría de los aumentos de gas

El Gobierno pospuso en silencio la mayoría de los aumentos de gas
De las ocho distribuidoras del país, sólo Gas Natural Ban cobra los tres ajustes anunciados. El Enargas frenó la última autorización al resto. La medida recaerá después del 28-J. A pesar de las excepciones, las subas llegan a 105%.
Del triple aumento en la tarifa de gas anunciado entre agosto y noviembre del año pasado, poco queda por razones electorales. De las ocho distribuidoras que prestan el servicio domiciliario en el país, sólo una (Gas Natural Ban) cobra los tres ajustes. El resto espera la autorización final del ente regulador (Enargas) que pateó todo para después del 28 de junio para no afectar el humor de los votantes. Además, el Ministerio de Planificación redujo el universo de usuarios al que afecta un nuevo cargo tarifario destinado a pagar la importación de gas boliviano y de gas licuado de petróleo. De todas maneras, para aquellos hogares porteños que consumen menos de 1.500 metros cúbicos por año, los menos golpeados por la medida oficial, el incremento llega al 105% según cálculos de la Defensoría del Pueblo de la Nación.

El tarifazo de gas todavía se siente a pleno. El disgusto de los consumidores se hizo notorio a fin del año pasado con la llegada de las nuevas boletas con aumentos de hasta 200 por ciento. El invierno cercano a las elecciones presagiaba un escenario aún peor. En consecuencia, el Gobierno decidió morigerar una medida que buscaba reducir los subsidios al sector energético. En la opinión pública ya pesaba el incremento en la tarifa de luz de similares dimensiones en todo el país.

Entre agosto y noviembre se anunciaron tres aumentos consecutivos en la boleta de gas. Un primero en el Valor Agregado de Distribución de entre 8 y 30% para todos los hogares salvo aquellos que consumen menos de 850 m3 por año.

En concreto, este ajuste hoy sólo lo pagan los clientes de Gas Natural Ban (zona norte y oeste del Gran Buenos Aires). Fue la única de las ocho distribuidoras del país que logró que el ente regulador aprobara el nuevo cuadro tarifario, último paso formal para entrar en vigencia. La fluida relación de la concesionaria con el Ministerio de Planificación y el hecho de ser mayoritariamente de capitales españoles influyó en la luz verde final. La necesidad de que Cristina Fernández viajara a Madrid, en febrero de este año, sin asuntos pendientes con empresas españolas en el país, hizo el resto.

Metrogas, Litoral Gas y Gasnor, por ejemplo, están a la espera. Sus respectivos decretos del Poder Ejecutivo fueron publicados en el Boletín Oficial pero el ente regulador no aprobó los nuevos cuadros tarifarios, una manera silenciosa de posponer la medida para después de las elecciones en territorios sensibles políticamente como Capital Federal y Santa Fe. Camuzzi, que presta el servicio en la provincia de Buenos Aires y la Patagonia, viene un paso atrás. Tiene todo a la firma en la Secretaría General de la Presidencia.

El segundo aumento fue en el precio de gas en boca pozo. Es el que va a las arcas de las petroleras por extraer el combustible. Es el único que se cobró desde que fue anunciado.

El tercer incremento –el más polémico– fue un cargo tarifario que se creó por decreto 2067/2008 para pagar la importación de gas de Bolivia y GLP. Era el más duro y recaía sobre más de la mitad de los hogares del país. Amparos judiciales contra su legalidad frenan hoy su cobro en Salta, Tucumán y Jujuy. Ante el disgusto de la población, la cercanía de las elecciones y una caída de los precios internacionales del gas, el Gobierno redujo su alcance y hoy llega a 1,2 millón de hogares, de categoría R33 para arriba, los de más alto consumo.

Con la rebaja, el ajuste llega a 105%

El segmento de usuarios que el Gobierno buscó proteger del aumento de gas fue claramente el de la clase media y el de los que menos consumen. Esto es, hogares con una demanda anual de no más de 1.500 metros cúbicos en Capital Federal y alrededores, Santa Fe y Córdoba. Son casas con cocina, termotanque y dos o tres estufas usadas con moderación. Ellos fueron exceptuados del cargo tarifario, el más caro de los tres ajustes anunciados.

Sin embargo, según cálculos de la Defensoría del Pueblo de la Nación, para los usuarios residenciales que consumen menos de 1.500 m3, el incremento de la boleta de gas llega hasta el 105% por el efecto del ajuste en el precio del gas en boca de pozo que ya se cobra en todo el país. Los usuarios de Gas Natural Ban son los únicos, por ahora, que además pagan hasta un 30% más por el incremento en el Valor Agregado de Distribución.

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