El Gobierno piensa que puede emitir deuda sin volver al FMI

Para Economía, la intención de normalizar relaciones demostrada y el eventual acuerdo con tenedores de títulos en default allanan el camino para volver a los mercados
Las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que pasaron a un segundo plano en la agenda tendiente a normalizar las relaciones financieras del país, no son necesarias para regresar a los mercados. Así lo deslizaron funcionarios del Poder Ejecutivo, en momentos en que el Ministerio de Economía avanza en la oferta que se le formalizará a los tenedores de títulos públicos en default que no ingresaron al canje de deuda de 2005.

En el Palacio de Hacienda, creen que una vez superada la negociación con los holdouts, la Argentina puede regresar a los mercados voluntarios de deuda, incluso sin pasar por la revisión de cuentas que el FMI realiza a sus socios en función del artículo IV de su carta orgánica.

La oferta a los bonistas que poseen unos u$s 20.000 millones en títulos en default, indican, sería suficiente para bajar la tasa de interés y volver a emitir deuda en la plaza financiera a un costo sustancialmente menor al actual –alrededor del 12% en dólares–, aunque por encima del interés que los inversores convalidan para economías de la región con calificaciones en grado de inversión, como Brasil, que emitió deuda a menos del 5%.

Las bajas tasas de interés a nivel mundial llevan a miles de millones de dólares a buscar rentabilidad en los mercados emergentes. El Gobierno estima que ese gran chorro de liquidez persistirá, al menos, durante el primer trimestre de 2010. Para aprovecharlo, la Argentina debería emitir deuda en esos meses. Y no será una emisión simbólica, sino importante, consignó una fuente.

En Economía sostienen que el ministro Amado Boudou dio varias pasos adelante en la relación con el FMI. Los intentos de acercamiento, indican, serían suficientes señales hacia el mercado sobre la intención de la Argentina, independientemente de que el país termine convalidando la revisión de las cuentas públicas que demanda el organismo multilateral.

Firmar la paz con el FMI es un requisito que exige el Club de París para renegociar los casi u$s 7.000 millones en default, en lo que sería el tercer paso en la normalización de las relaciones financieras del país. Pero el primer objetivo son los holdouts. Y hacia allí apuntan los cañones de Hacienda.

Esta semana, consignaron fuentes de esa dependencia, habrá un avance en la propuesta que se les hará a los holdouts. Se trataría de nuevos encuentros con los bancos que acercaron le borrador (Citibank, Barclays y Deutsche) para terminar de delinear los parámetros de la oferta y luego llevarla al Congreso, donde el Gobierno intentará abrir la llamada "ley cerrojo", que impide al Estado efectuar una oferta igual o mayor a los tenedores de bonos que no aceptaron el canje de 2005.

La Argentina le propondrá a los tenedores de deuda impaga una quita que rondaría el 65%. A cambio de los títulos en default, el Gobierno emitirá un bono Discount en pesos o dólares a 25 años, por u$s 7.000 millones.

Además, el país se haría con unos u$s 1.000 millones en efectivo, a cambio de un nuevo título a 7 años al que suscribirían los bancos organizadores –Citi, Barclays y Deutsche–. Esta es una exigencia que el kirchnerismo dejó en claro a las entidades desde un primer momento y a la que difícilmente quiera renunciar.

Los tiempos corren. El Gobierno aspira a cerrar la operación antes de fin de año, con lo que la oferta debería presentarse en estos días para cumplir con los plazos estimados por la Comisión de Valores de los Estados Unidos (SEC, sus siglas en inglés), que tarda unos dos meses en analizar la documentación y aprobarla.

Comentá la nota