El Gobierno pidió a Moyano que discipline al sindicalismo

Quiere una CGT unificada detrás del proyecto kirchnerista; "los Gordos" imponen condiciones
El Gobierno le pidió al secretario general de la CGT, Hugo Moyano, que vuelva a alinear a la central sindical detrás del proyecto político del kirchnerismo, de cara a las elecciones de 2011.

El líder camionero recibió el mensaje de boca del ministro de Planificación, Julio De Vido, y del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, confiaron a La Nacion altas fuentes sindicales.

La presidenta Cristina Kirchner y su esposo, el ex mandatario Néstor Kirchner, desean prolongar la alianza que mantienen con los principales líderes gremiales hasta el final del mandato, en 2011, y también quieren que apoyen una nueva candidatura del ex presidente. Hasta ahora el único sector gremial que pronunció su respaldo fue la Corriente Política Sindical, que lidera Moyano.

"Es muy importante deponer cualquier diferencia que exista en el sindicalismo y apoyar la gestión de Cristina", le dijeron en la Casa Rosada, según pudo saber La Nacion. Ese mensaje también fue recibido por otros líderes sindicales, entre ellos algunos de los máximos referentes del sector enfrentado con Moyano y conocido como "los Gordos".

La idea es que el camionero convoque nuevamente a discutir en la CGT a "los Gordos" (grandes gremios) y a los "independientes" que se alejaron de la conducción sindical poco después de la derrota legislativa del oficialismo en junio pasado, en la provincia de Buenos Aires, cuando la lista oficialista estuvo encabezada por Néstor Kirchner.

"Los Gordos" también fueron permeables al pedido oficial. Tanto De Vido como funcionarios del Ministerio de Trabajo se comunicaron con José Pedraza (Unión Ferroviaria), quien a su vez les trasladó la inquietud a los principales referentes del sector, Carlos West Ocampo, Armando Cavalieri y Oscar Lescano.

Lo propio hizo De Vido con el "independiente" Gerardo Martínez (Uocra). "Ya hubo algunas reuniones entre dirigentes de distintos sectores", dijo una fuente sindical a LA NACION para confirmar el acercamiento y hasta se pronosticó que el encuentro de unidad ocurrirá durante el próximo mes de febrero.

"No fue casualidad que Andrés Rodríguez [de UPCN, alineado con los independientes] asistiera al acto del Día del Camionero que Moyano encabezó en el estadio de Vélez Sarsfield, al que fueron la Presidenta, su esposo y todo el Gabinete", argumentó un encumbrado dirigente sindical. Las condiciones del diálogo empezaron a prosperar a partir del pedido de Cristina y Néstor Kirchner, según agregaron las fuentes.

"El Gobierno tiene la necesidad política de que la CGT no siga fracturada", detalló uno de los interesados en el acercamiento sindical.

Condicionamientos

Aunque "los Gordos" no se opusieron a retomar el diálogo con el camionero, transmitieron con prudencia a sus interlocutores de la Casa Rosada que "el avance de las conversaciones deberá basarse en hechos concretos", y no sólo en palabras.

"Es imperioso que el Gobierno reintegre la deuda de los fondos de las obras sociales. El sistema de salud está colapsado", insisten los gremialistas de ese sector en un reclamo que los unifica.

Para "los Gordos" no es tan dramático volver a sentarse con Moyano si, ya sea por gestión del Gobierno o por presión del camionero, los sindicatos recuperan los $ 3200 millones que el Estado les adeuda a las obras sociales y que están depositados en el Banco Nación.

Tampoco aseguraron de antemano un respaldo a la candidatura presidencial de Néstor Kirchner, que Moyano, en cambio, ya dio por seguro."El peronismo tiene que llevar al mejor candidato en 2011 para enfrentar seguramente a Julio Cobos [UCR] y lo mejor es que el PJ pueda ganar en primera vuelta", dijeron los voceros de "los Gordos", para transmitir las dudas sobre las posibilidades electorales de Kirchner. "Todo hace pensar que llegará muy desgastado políticamente", agregaron con poco entusiasmo.

En momentos en que la alianza oficial con la CGT es el principal sostén de Gobierno, Cristina Kirchner invitó a los representantes de todos los sectores al almuerzo de fin de año en la residencia de Olivos. Defendió el modelo sindical, ratificó que es necesario contar con gremios fuertes y sentó en cada mesa a un ministro de su Gabinete para que los hombres de la central obrera, sin internismos, les recitaran de manera informal sus reclamos.

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