El gobierno pidió informes por la acusación de la fiscal Virginia Rumbo

El ministro de Gobierno, Mario Adaro, deslindó responsabilidades del gobierno provincial en el allanamiento de las oficinas del fiscal especial Eduardo Martearena a quien le pidió que "deje de decir frases bíblicas y se dedique a hacer justicia".
En una conferencia de prensa que brindó en su oficina y en breves declaraciones a los medios, subrayó que la administración de Celso Jaque no tiene nada que ver con el allanamiento que llevó a cabo la fiscal de Capital, Virginia Rumbo, quien investiga la denuncia de que Martearena habría falsificado un expediente.

Mario Adaro mantuvo en la tarde de este viernes una tensa reunión con el Procurador de la Corte, jefe de los fiscales, a quien pidió explicaciones por el allanamiento del miércoles pasado. Le exigió que aclare que el gobierno no tiene nada que ver con esto.

El Procurador, trascendió, pedirá informes a la fiscal Rumbo para que explique qué pruebas tenía para avanzar con el allanamiento y quién dio la orden de efectivizarlo.

Martearena, cuando la fiscal y sus funcionarios controlaban el miércoles sus archivos informáticos en su computadora e impresoras buscando pruebas, dijo a la prensa que "le habían armado una cama" y que con esta operación "abrían las puertas del infierno".

Adaro, refiriéndose a estos dichos, reclamó al fiscal especial que "deje de decir frases bíblicas y se dedique a hacer justicia". Aclaró, sin embargo, que lo consideraba un muy buen profesional.

Comentá la nota