El Gobierno pide un gesto al FMI que le facilite un nuevo acercamiento

El Gobierno pide un gesto al FMI que le facilite un nuevo acercamiento

Cristina irá a la cumbre del G-20 que se realizará el mes próximo. Podrían tratar una propuesta argentina de reformar el Fondo, con créditos sin condicionalidades

En las últimas horas diversos enviados del Gobierno iniciaron con suma reserva gestiones para lograr un acercamiento con el FMI. Apretado por la menguante caja fiscal que evidencia el inicio de 2009 y con la esperanza de una inminente flexibilización del Fondo, desde la Rosada hicieron un guiño para iniciar conversaciones en este sentido.

Claro que todo será al estilo K. El mismo al que se apeló en el caso del Club de París, la reapertura del canje de deuda y la anterior cancelación del pasivo con el FMI: negar públicamente las gestiones hasta las horas previas al anuncio oficial.

Según pudo confirmar El Cronista, las conversaciones giran en torno a la cumbre de presidentes del Grupo de los 20 (G-20) que se realizará el 2 de abril en Londres, y de la cual va a participar Cristina Fernández de Kirchner junto a una nutrida comitiva. Como preludio del cónclave, el fin de semana desembarcaron el capital británica varios funcionarios del ala económica del Gobierno. Entre ellos el vicepresidente del BCRA, Miguel Pesce y los secretarios de Finanzas, Hernán Lorenzino, y Política Económica del Palacio de Hacienda, Martín Abeles.

La propuesta argentina en esta reunión preparatoria de la cumbre de presidentes pasa por una flexibilización de la condicionalidades que impone el FMI para prestar. También se pidió incrementar la capacidad prestable del organismo y darle más espacio en el seno de la entidad a los países emergentes. Varias naciones de la región, entre ellas Brasil, apoyan la iniciativa. Habrá una reunión de ministros de Economía dentro de 10 días en Londres (de la cual va a participar Carlos Fernández) en donde se avanzará en este tema.

Fernández estuvo reunido la semana pasada varias horas en la Quinta de Olivos con Cristina repasando la propuesta que tiene la Argentina para reformular el Fondo. En el Gobierno creen que hay chances de que prospere. Y si es así el país podría evaluar una vuelta al organismo que dirige el francés Dominique Strauss-Kahn.

Precisamente ayer el ministro Fernández almorzó junto al embajador de los Estados Unidos, Earl Anthony Wayne, con quién analizó la próxima cumbre del G-20. Según un comunicado del Palacio de Hacienda, en el encuentro se analizó la difícil coyuntura económica internacional “y hubo coincidencias sobre la importancia del G-20 como ámbito propicio para la discusión y el seguimiento de políticas que permitan disminuir los riesgos globales”. Fernández “manifestó su aspiración de mejorar la participación de los países emergentes en los organismos internacionales y destacó el rol clave de estas naciones para sostener el crecimiento mundial”.

Rechazo

La administración Kirchner denostaron públicamente al FMI en más de una oportunidad. Desde hace un año está pendiente la habitual revisión de rutina que realiza el Fondo a todos sus países miembros, porque el Gobierno virtualmente no tiene relación con el organismo. “En las actuales circunstancias es imposible volver al FMI. Pero ciertamente creemos que la propuesta para reformular el organismo tiene sustento y fue comprendida por otros países emergentes, por lo que un nuevo FMI sería bueno para ambas partes. También para el propio Fondo, que necesita prestar para tener una razón de ser”, señaló una fuente oficial a este diario.

La ayuda externa

En paralelo se negocian créditos adicionales por u$s 1.000 millones que podrían llegar este año provenientes del Banco Mundial, el BID y la Corporación Andina de Fomento (CAF). Es que, aunque públicamente no lo admiten, en los pasillos oficiales siguen con suma atención la marcha de la recaudación tributaria, que arrancó el año con la peor performance desde 2005 y amenaza con erosionar la caja K. Justo en vísperas de la campaña electoral. Es que la crisis económica mundial y el enfriamiento del mercado interno cada vez comprimen más el superávit fiscal.

Ayer, en declaraciones radiales desde Londres, el vicepresidente del BCRA, Miguel Pesce, comentó los avances logrados en la reunión preparatoria de la cumbre del G-20. “En este encuentro tanto países como organismos internacionales interactúan en la búsqueda de soluciones y alternativas a la actual crisis financiera y económica internacional”, señaló el funcionario. “Existe una coincidencia generalizada acerca de que el sistema financiero ha sufrido falencias en sus regulaciones, lo que llevó a que bancos internacionales hayan tomado riesgos desmedidos”, agregó.

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