El Gobierno pide a la CGT que actúe con "responsabilidad"

Fue la reacción oficial a los reclamos sindicales; los gremios insistieron
Como una réplica del Gobierno al reclamo de la CGT de rechazar cualquier piso y techo para las próximas negociaciones salariales, el jefe de Gabinete, Sergio Massa, pidió a las empresas y a los gremios que trabajaran "con mucha responsabilidad para cuidar el empleo" en el contexto de la crisis económica global.

Sin embargo, la respuesta oficial no amedrentó a la CGT, que a través de distintos dirigentes hizo hincapié en "no abandonar el reclamo de mejorar los sueldos".

Según transmitieron calificados voceros sindicales a LA NACION, el jefe de la central obrera, Hugo Moyano, bajó la línea de "contrarrestar cualquier intento flexibilizador de los empresarios", como una forma de no hacer pesar sus quejas exclusivamente en el Gobierno.

Mientras, Massa puntualizó ayer a radio Continental: "Todos tenemos que trabajar con mucha responsabilidad para cuidar el empleo, las empresas, el nivel de actividad y el poder adquisitivo del salario".

Los dirigentes sindicales reaccionaron enseguida a sus dichos. Por caso, el secretario general del sindicato de peones de taxis y jefe de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), Jorge Omar Viviani, fue contundente con LA NACION: "El mantenimiento del empleo es fundamental, pero no puede funcionar como moneda de cambio de un congelamiento de salarios".

Después de explicar que "cada sindicato sabe hasta dónde puede negociar", abundó: "La crisis no la pueden pagar los trabajadores mientras los empresarios son los que más se han beneficiado con ella y reciben todos los planes de ayuda del Gobierno".

Viviani calificó duramente la actitud del sector empresarial, que "cuando el país crecía aprovecharon los beneficios y ahora que tienen que poner el hombro a la crisis lloran y quieren ajustar con los trabajadores".

Desafíos

Massa había planteado previamente "el desafío" que significa que "a partir del diálogo y del trabajo articulado del Estado, las empresas y los trabajadores [se pueda afrontar] una situación que no solamente generó suicidios, sino un alto nivel de recesión en muchos países del mundo". Como respuesta, Viviani desafió a que "los empresarios actúen con la misma responsabilidad con que lo hicieron los trabajadores".

El secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica, Antonio Caló, respondió que la UOM "siempre ha hecho todo lo posible para cuidar el empleo", y destacó que eso "no va en desmedro de pedir los aumentos salariales que los trabajadores se merecen".

Mientras, para José Pedraza (Unión Ferroviaria), "privilegiar el empleo no es responsabilidad de los trabajadores sino de los empresarios". Y destacó: "Lamentablemente no es nuevo que las compañías aprovechen cualquier crisis para generar inestabilidad. Por eso hay que estar preparados".

A tono con la advertencia de la CGT, y que anticipó ayer LA NACION, el consejo directivo de la CATT se reunió en su sede de la calle Perú y dio a conocer un enérgico comunicado que expresó el "rechazo a cualquier intento de condicionar la libre discusión salarial, relacionándola con la tasa de crecimiento y otras variables".

Y añadió: "La política de ingresos se debe mantener y todavía tiene que mejorar, y para eso la libertad de establecer los salarios en la mesa de negociación es una cuestión de vital importancia".

Con la jefatura de Viviani y la presencia de Moyano, entre otros dirigentes, la CATT fue contundente respecto de que "la retracción del comercio internacional a un menor nivel de crecimiento no puede ser utilizada como argumento para despedir o suspender personal".

Comentá la nota