"El Gobierno ya perdió: aunque gane Kirchner, no tendrá mayoría propia"

"El Gobierno ya perdió: aunque gane Kirchner, no tendrá mayoría propia"
Carrió anticipó un Congreso opositor para la segunda parte del mandato de Cristina Kirchner, y aseguró sentir vergüenza del Poder Judicial por el aval a las candidaturas testimoniales. Además, cargó contra Scioli y Michetti
Aunque resistió la candidatura hasta último momento, a 38 días de las elecciones a Elisa Carrió se la ve completamente consustanciada con la campaña. En un alto de sus recorridas por todo el país recibió a El Cronista. Allí vaticinó una derrota del Gobierno en junio y criticó con dureza a la Justicia por el aval a las postulaciones testimoniales. "Me avergüenza", aseguró en el living de su departamento en Barrio Norte.

–¿Cómo cree que será la elección?

–El Gobierno ya perdió. Aunque gane Kirchner por dos o tres puntos, va a perder un número importantísimo de bancas y no va a tener mayoría propia. Más allá de un resultado, cinco puntos más o menos, hoy el que más bancas va a ganar el 28 de junio de Ushuaia a La Quiaca es el Acuerdo Cívico y Social.

–¿Se imagina un debate con Kirchner en la Cámara?

–Eso es lo que tiene que elegir la Ciudad. Quién va a estar ahí sentado. Una cosa es quién es el más amoroso o amorosa de los candidatos y otra quién está sentado y resiste ponerle límites al poder en serio. Yo voy a estar ahí si la Ciudad nos vota para que tengamos tres diputados. Ahí se necesita resistencia, coraje y conocimientos. Una cosa es hablar por televisión y otra ante la presencia física.

–¿Kirchner será un elemento de presión?

–Enormemente. Él va a estar ahí para que no se le produzca una diáspora mayor en el PJ.

–En su espacio también hay tensiones, principalmente entre los presidenciables.

–Yo no tengo ninguna tensión, porque mi vida política nunca dependió ni de los dirigentes ni de los partidos sino de mi legitimidad en la calle. El día que no tenga legitimidad, quedo liberada. Y si otro tiene más legitimidad que yo, nosotros ayudamos. Lo que no vamos a hacer es entregar la causa. La Argentina por ahí tiene gente que es famosa, pero puede servir a cualquier interés, ese es el cuidado que hay que tener.

–¿Lo dice por Cobos?

–Solo lo advierto: podría pasar. La tensión está más inventada que otra cosa. El único problema, y es una dificultad en el marco del Acuerdo Cívico, es que Cobos es el vicepresidente de Cristina Kirchner. Eso hace que tengamos una cierta distancia, que no significa tensión.

–Binner fue duro con usted.

–Él sí, pero no yo. Miren, pegarme para ir a ver a De Vido era algo que había que hacer. No se olviden de que la única opositora hace algunos años era yo.

–¿Usted sería candidata a vice?

–Sería imposible. Mi fuerza y mi carisma lo hacen imposible. Habría una asimetría, dañaría la fórmula. Todo el mundo puede contar con mi retiro. Lo que no voy a entregar es la causa.

–¿Qué siente al enfrentarse a Michetti?

–Yo no compito con ella. Yo estoy ayudando en toda la nación. Vine para pelear con los Menem, los Duhalde, la corrupción, los De Vido. Pero la verdad que con una criatura...

–¿Cree que le falta experiencia como dirigente política?

–No, lo que sí estoy segura es que frente a la fuerza que va a ejercer Kirchner no van a poder.

–¿Qué opina de las llamadas candidaturas testimoniales?

–Es un tema muy profundo. La candidatura testimonial es alguien que no va a ser. Tampoco Clemente iba a ser, tampoco un muerto. Me avergüenza el Poder Judicial. Si yo gano veinte mil pesos como juez de la Nación, estoy allí para garantizar que la mentira no sea posible.

–¿Blanco falló presionado?

–Yo no discuto a Blanco, porque seguramente muchos otros jueces dirían lo mismo. Discuto a la Justicia. Estoy enojada con Fayt, que lo amo. Pero no puede decir que esta cuestión va a tardar en llegar a la Corte. Esa resignación no es posible.

–¿Cómo afectará esto a Scioli?

–Yo nunca respeté a Daniel Scioli, yo lo quiero, son dos cosas distintas. Él siempre queda bien con todo el mundo. Ahora, toda la vida no, Danielito. Quedaba bien con Menem, con Duhalde, con Kirchner. No se puede ser un obsecuente toda la vida. El hecho de que las personas hayan tenido un accidente en su vida que los haya convertido en víctimas de algo no los hace impunes para toda la vida. Alguien lo tiene que decir.

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