El Gobierno ordenó a las empresas suspender la facturación de la luz

Es para consumos superiores a 1.000 kw por bimestre que recibieron fuertes aumentos. Afectan a más de 529.000 usuarios según cálculos oficiales y a 800.000, según los privados. Pero no establece hasta cuándo se extiende la medida.
El Gobierno ordenó a las distribuidoras eléctricas que suspendan la emisión de facturas para los clientes que consumen más de 1000 kw hora por bimestre y que vieron saltar el monto a pagar en el bimestre hasta un 300%. Así, intentan frenar el descontento por el aumento de las tarifas.

El anuncio lo hizo ayer el ministro de Planificación, Julio De Vido, que instruyó al Ente Regulador de la Electricidad (ENRE) para frenar el envío de facturas. A través de una resolución, el ENRE ordenó a Edenor, Edesur y Edelap "abstenerse de la distribución de facturas con consumos superiores a 1000 kw" durante el período que lleve la "revisión y análisis" de los aumentos aplicados. El límite de 1.000 kw se debe a que los consumos inferiores a ese nivel no fueron alcanzados por los aumentos.

Se llegó a esta medida después que 43.279 usuarios presentaran reclamos ante el ente regulador por la suba desmedida de sus facturas. En algunos casos, el nivel de consumo se mantuvo, pero el salto tarifario hizo que aún así el monto a pagar se triplicara. En otros, los usuarios veían cuadruplicar su consumo sin que sus hábitos hubieran cambiado en ese lapso.

Frente a esto, el viernes pasado De Vido salió a aclarar que el Gobierno no había autorizado aumentos adicionales a los que se concedieron el año pasado, en julio y octubre. Y anunció que ante el crecimiento de los reclamos se decidió realizar una auditoría sobre las facturas.

Tanto desde el Gobierno como desde las distribuidoras aseguran que no está claro cuánto tiempo durará esta suspensión de las facturas. Del lado de las empresas se esperanzan con que la restricción se extienda solo "por dos o tres días", el tiempo que le lleve al ENRE hacer un muestreo de las facturas y verificar si los aumentos estuvieron bien aplicados o no. "No hablo de mala fe, pero sí de errores en parte de la facturación". De Vido sostuvo en declaraciones a Radio Mitre que no descarta que "pueda haber penalidades" si se comprobara mala fe ya que "están contempladas en el contrato de concesión".

Fuentes de las distribuidoras contaron que los empleados tuvieron que separar a mano las facturas con consumo de más de 1.000 kw de las que tenían menos, para saber cuáles debían ir al correo y cuáles no.

Desde el ministerio de Planificación aseguraron que los consumidores que ya recibieron sus facturas con montos excesivos "no deben pagarlas por este bimestre". En cambio, las distribuidoras insisten en que sí tienen que abonarlas. "En caso de que no estén de acuerdo con el monto pueden optar por pagar a cuenta, bajo protesta, con los valores del cuadro tarifario vigente antes del aumento", señalaron. Caso contrario les pueden cortar el servicio.

Además, De Vido informó que en los casos en los que haya un aumento "significativo" del volumen del consumo, las distribuidoras deberán enviar un inspector a domicilio a verificar el medidor. Y el usuario deberá dar su conformidad respecto del nueva medición registrada.

De Vido insistió con que "estamos ante un problema de medición". Pero las empresas señalan, en voz baja, que saben medir y que los ajustes corresponden al aumento ordenado por el Gobierno.

El ministro detalló que entre Edenor, Edesur y Edelap, que abarcan el área metropolitana de Buenos Aires y La Plata, hay 4.483.590 usuarios residenciales, de los cuales 529.612 están alcanzados por los aumentos, como consecuencia de la quita parcial o total del subsidio a la tarifa. Para los privados el alcance es mayor y llega a 800.000 usuarios.

De ese universo, el 8% presentó reclamos.

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