El Gobierno negocia la llegada de la Fórmula Uno para el Bicentenario

El Gobierno negocia la llegada de la Fórmula Uno para el Bicentenario
El dueño del show, Bernard Ecclestone, lo anunció desde Europa. Sergio Massa, a cargo de las tratativas, lo confirmó. Un experto ya supervisó el posible circuito. La pista costaría por lo menos u$s 50 millones.
La noticia llegó de Montecarlo pero se gesta en Buenos Aires desde hace cuatro meses. Bernard "Bernie" Ecclestone, CEO de la empresa Formula One Management, contó en la Costa Azul que estaba "hablando con la Argentina" para volver a traer al país a la máxima competencia automovilística del mundo, hoy sumida en una crisis económica. La frase no fue del todo específica: "Bernie" no habla con la Argentina, sino con el Gobierno, que negocia la vuelta de la F-1 para 2010, cuando se celebrará el Bicentenario.

El jefe de Gabinete, Sergio Massa, entró en contacto con los asesores de Ecclestone a inicios del año y tiene casi cerrada la realización de una carrera en Mar del Plata. Será un circuito callejero, con vista al mar. El Estado deberá invertir más de 50 millones de dólares en reformas para la pista, según los cálculos más conservadores (ver nota aparte). Los fondos saldrán de las arcas de la Nación y de la provincia de Buenos Aires.

El propio Massa (Sergio, no Felipe, el corredor) debió confirmar por la tarde lo que Ecclestone deslizó por la mañana. "Sí, estamos intentando traer la Fórmula Uno", ratificó a Crítica de la Argentina.

Los funcionarios del Gobierno esperaban hacer un anuncio sobre el tema en el corto plazo, pero "Bernie" los primereó desde Montecarlo. En plena campaña electoral, la Casa Rosada intentará capitalizar el retorno de la F-1, haciendo hincapié en las inversiones que llegarán al país, y también en los beneficios económicos que recibirá Mar del Plata, una ciudad donde el matrimonio presidencial no tiene buena imagen.

El intendente marplatense, Gustavo Pulti, fue presionado hace dos semanas por el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, para que se presente como candidato a senador provincial en una lista K, ya que su nombre y apellido en las boletas podrían acarrear más votos para el oficialismo. Aceptó. Ahora caerá una lluvia de obras sobre su distrito. Tal vez más de lo que esperaba. Ayer, el jefe comunal esquivó las preguntas de este diario: "Nos gustaría mucho que la Fórmula Uno viniese a Mar del Plata, aunque no hay nada concreto, ninguna información oficial más allá de los trascendidos", se excusó.

Mar del Plata fue elegida por Ecclestone porque cuenta con la estructura hotelera y turística necesaria para ser la sede de un evento de la magnitud de la F-1. Como el negocio de las carreras disminuye a ritmo preocupante para las escuderías, los esponsors y para la televisión, Ecclestone busca circuitos callejeros y no autódromos: el show televisivo, entonces, tiene más impacto si las pistas son las calles de una ciudad con buen paisaje. ¿Por qué fue descartada la Capital Federal como posible sede de la F-1? Los Kirchner no aceptarían jamás sacarse una foto en la "Carrera del Bicentenario" junto a un jefe porteño opositor como Mauricio Macri.

EL SEÑOR DE LAS PISTAS. Se llama Hermann Tilcke, y es el ingeniero que renovó los últimos circuitos de la F-1, como el de Shangai, China; o el de Fuji, en Japón. Tilcke estuvo en Mar del Plata hace dos semanas, estudiando las calles de la ciudad. Por tierra y por aire: recorrió el lugar en helicóptero. Él será el encargado de trazar la nueva pista. Su proyecto estará listo antes de julio.

La del ingeniero Tilcke no fue la única visita a la ciudad que hicieron los encargados de la organización de la F-1. Otros grupos de técnicos visitaron el autódromo, y revisaron la disponibilidad y la calidad de los hoteles y de la ciudad en general. La pista, dicen fuentes del gobierno bonaerense, podría centrarse en el Pasaje Galíndez. Pulti sueña con que durante buena parte de la carrera se vea el océano.

El principal organizador K de la vuelta de la F-1 a la Argentina es Massa (Sergio), que trabaja en el tema junto al secretario general de Buenos Aires, José "Pepe" Scioli, hermano del gobernador; y también con el secretario de Turismo, Enrique "Quique" Meyer, quien coordinó este año el Rally París-Dakar, un evento que se repetirá en 2009. La Casa Rosada espera ahora cerrar trato con Ecclestone, para tener garantizado otro evento de impacto en 2010, el año de los fastos del Bicentenario. Los Kirchner quieren utilizar esa efemérides para instalar un relanzamiento del Gobierno. Antes que esa fecha, claro, están las elecciones legislativas de junio, donde el oficialismo podría perder las mayorías parlamentarias.

Por estos días, en plena campaña electoral, el gobierno nacional y el provincial garantizaron a Ecclestone que aportarán los fondos necesarios para acondicionar las calles de Mar del Plata. Debe construirse no sólo el asfalto apropiado para la pista, sino también deberán levantarse boxes y acondicionar salidas de seguridad para los autos más veloces del planeta.

MENEM LO HIZO CON AYUDA DE LOLE. El Gobierno no es original en la estrategia de utilizar la Fórmula Uno como herramienta de campaña. En 1995 un Carlos Menem ávido de reelección anunció el regreso del Gran Premio Argentino después de catorce años sin automovilismo.

El riojano tendió puentes con Bernie Eccleston, el poderoso presidente de la Asociación de Constructores. En las negociaciones fue clave la participación de Carlos Alberto Reutemann, el máximo ídolo argentino del automovilismo y entonces gobernador de Santa Fe.

El día del regreso de la Fórmula Uno, el Lole dio una vuelta de exhibición a bordo de una Ferrari. En su lenta marcha con la máquina de la escudería italiana, el ahora candidato a senador se mostró con una bandera argentina y saludó a las dos figuras del palco vip: Menem y Jorge Recalde, el mejor piloto de rally de la historia de nuestro país.

"Quiero destacar los importantes progresos que mostró la organización gracias al intenso trabajo efectuado", dijo Menem, poco después de arribar al autódromo en compañía de su hija Zulemita. Antes de la largada, el ex presidente se dirigió a los boxes de Williams para saludar a Damon Hill por haber hecho el mejor tiempo en las pruebas clasificatorias. El gesto se tuvo que repetir al finalizar la competencia porque el piloto quedó en lo más alto del podio.

En los días previos, Menem había recibido a Schumacher en Olivos y le contó de su pasión "tuerca" y su participación en las carreras de rally.

Aquella fama de mufa hizo que Menem no fuera anunciado por los altoparlantes. Y gran parte de los 60 mil espectadores nunca supieron de su presencia. No obstante ello, al retirarse del lugar, el ex mandatario no ocultó su alegría y hasta se animó a manifestar su esperanza de que pilotos argentinos pudieran participar de la Fórmula Uno. "Fontana es muy bueno y puede estar corriendo el año que viene. También hay que tener en cuenta a Tuero".

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