El Gobierno negó que financie a piqueteros y acusó a algunos dirigentes de "sobreactuar"

Randazzo repudió las agresiones que sufrió el senador Morales, pero advirtió que hay quienes "quieren sacar algún rédito político" de esas situaciones
La respuesta de la Casa Rosada a las duras denuncias que el presidente de la UCR, Gerardo Morales, lanzó ayer en el recinto del Senado no tardó en llegar.

Quedó esta vez a cargo del ministro del Interior, Florencio Randazzo, que condenó ataques como el que sufrió el jujeño, pero, al mismo tiempo, acusó a dirigentes de "sobreactuar" para conseguir "rédito político".

"Las agresiones son repudiadas, todo tipo de agresiones, vengan de donde vengan, pero hay un componente de sobreactuación de algunos dirigentes que quieren sacar con esto algún rédito político", planteó el funcionario en declaraciones a FM Millenium.

Por otra parte, negó enfáticamente que el Gobierno financie a piqueteros afines a la Casa Rosada como Tupac Amaru, la agrupación que lideró la agresión contra Morales la semana pasada en Jujuy.

"El Gobierno jamás va a financiar a una organización social para que tenga gente armada", afirmó.

La frase de Randazzo dejó suspendida en el aire la sospecha de que Milagros Sala, líder de la Tupac Amaru, porte y use armas, además de distribuirlas entre sus seguidores, algo también había sido denunciado ayer por Morales.

Mafia y drogas. En plena sesión en el Senado, Morales advirtió que Tupac Amaru es "una organización mafiosa vinculada hasta con la droga" y acusó a ese grupo de ejercer el terror sobre dirigentes políticos de Jujuy con el objetivo de ampliar una red de negocios que iría más allá de la construcción de viviendas populares.

Lo hizo al fundamentar un pedido al Poder Ejecutivo para que informe sobre la financiación otorgada al grupo piquetero. El legislador agregó que Tupac Amaru "es ciertamente financiado por el gobierno nacional".

El peso de las denuncias formuladas por el senador fue tan lapidario que el oficialismo debió cambiar su postura original y apoyar el pedido de informes. Hasta la intervención de Morales, el kirchnerismo sólo pensaba respaldar una declaración de repudio, que fue aprobada por unanimidad, al escrache sufrido por el presidente del radicalismo.

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