"El Gobierno es nefasto con la Justicia"

"El Gobierno es nefasto con la Justicia"
Recondo, presidente de la Asociación de Magistrados, dijo que usan el Consejo para presionar
"Nefasto". Así describe el presidente de la Asociación de Magistrados de la Justicia Nacional, Ricardo Recondo, el efecto de los seis años de kirchnerismo sobre la Justicia. "Sólo contribuyó con la renovación de la Corte. Todo lo demás que hizo este gobierno fue para perturbar la independencia de los jueces", afirmó.

Según Recondo, el oficialismo se valió de una herramienta clave para presionar a la Justicia: el Consejo de la Magistratura, reformado a instancias de la Presidenta. "Me piden el nombre de alguien que haya sido presionado por el Consejo: yo fui uno", dice el titular de la máxima agrupación de jueces del país.

En una entrevista con LA NACION, admitió, no obstante, que los magistrados deben hacer una autocrítica, que hay algunos "timoratos" que no investigan al poder y que la Justicia sólo recuperará prestigio cuando se decida a avanzar contra los funcionarios corruptos sin importar el poder del gobierno de turno.

-¿Por qué hay que volver a reformar el Consejo?

-El Consejo se transformó en una herramienta del Gobierno para presionar a los jueces. No tiene que haber más mayoría oficialista. En los concursos para jueces, lo que se resuelva no puede ser alterado por los consejeros como lo hacen hoy: no puede ser que alguien quede 40 y lo pongan segundo. En materia de destitución, no deben cajonearse las denuncias para presionar a jueces.

-¿A qué casos se refiere?

-No puedo dar los nombres de las víctimas y acá los jueces son víctimas. Me piden el nombre de alguien que haya sido presionado: yo. Tuve una denuncia que estaba para ser desestimada, pero la tuvieron seis meses demorada, seguramente para callarme, hasta que no les quedó otra y la cerraron por unanimidad. El Consejo se ha creado en el mundo para proteger a los jueces frente a los otros poderes del Estado y acá se ha hecho lo contrario. Estamos mal.

-¿Qué opina de la designación de Alak como ministro?

-Todavía no lo conozco.

-¿Qué efecto ha tenido la gestión kirchnerista sobre la Justicia?

-Nefasto. La Justicia, en lo que respecta al juzgamiento de los funcionarios públicos, ya se había empezado a degradar con el menemismo y este gobierno la empeoró aún más. Sólo contribuyó con la renovación de la Corte. Todo lo demás que hizo fue para perturbar la independencia de los jueces.

-La Justicia perdió credibilidad. ¿Qué responsabilidad tienen los jueces?

-La sociedad tiene que sentir que los jueces toman las decisiones que tienen que tomar, no sólo con los delincuentes comunes sino también con los llamados "de cuello blanco", los poderosos. El Poder Judicial sólo recuperará prestigio si los jueces se deciden a actuar contra cualquier delincuente, de la villa o funcionario.

-Después de las últimas elecciones, se percibe un cambio en la justicia federal, que ahora parece más dispuesta a investigar a los funcionarios kirchneristas?

-Sí, esto es positivo, pero lo que la gente ve es que los jueces toman medidas cuando el poder se debilita, pero deben hacerlo siempre. Por eso hay que ayudarlos. Los jueces son de carne y hueso; algunos, más audaces, y otros, más timoratos. Las garantías constitucionales están para que el juez, que es una persona normal, decida cuestiones que no lo son. Por eso, hay que darles protección.

-Está admitiendo que hay jueces que no avanzan frente a la corrupción. ¿El Poder Judicial no debe tomar medidas frente a esto?

-La medida es que el juez sienta inmunidad, que no es impunidad.

-El juez no es un ser débil; tiene garantías para actuar con independencia. ¿No le bastan?

-Las garantías están escritas, pero los poderes del Estado no las practican. Las presiones hacen que los jueces estén preocupados.

-Pero en el Consejo casi no hubo destituciones de jueces.

-Es cierto, pero no tiene que ver con eso. Basta con la amenaza. Como en el ajedrez, vale más la amenaza que su concreción. Esto es igual: es el mantenimiento de una amenaza que nadie sabe dónde puede llegar.

-Para presionar, tiene que haber un juez presionable, ¿no?

-Sí... A lo mejor tenemos que hacer una autocrítica. También es cierto que el juez que está en una gran ciudad se siente protegido, pero el que está aislado, en una ciudad pequeña del interior, no. Es fácil decir que el problema es que los jueces se dejan presionar, pero hay que vivirlo.

Comentá la nota