El gobierno municipal comienza a cancelar parte de la deuda con los proveedores

El crédito del Banco Nación por $ 60 millones está disponible desde el lunes, pero recién hoy, en su regreso de las vacaciones, el secretario de Economía, Miguel Pozzolo, comenzará a diseñar el cronograma de pagos. La tercera parte del empréstito quedará en manos de Cliba.
La espera parece haber llegado a su fin. Tras meses de negociaciones que se extendieron mucho más allá de lo previsto originalmente, el lunes la Municipalidad recibió los 60 millones de pesos provenientes de un crédito que el gobierno municipal comenzó a gestionar con el Banco Nación a mediados del año pasado. Sin embargo, los proveedores deberán aguardar unos días más hasta que la Secretaría de Economía diseñe y comunique oficialmente el cronograma de pago. Hoy regresa de sus vacaciones el titular del área, Miguel Pozzolo, quien se reunirá con los funcionarios de Tesorería para definir de qué manera el municipio comenzará a cancelar la abultada deuda que mantiene con sus proveedores, buena parte de la cual se remonta a la gestión del ex intendente Luis Juez, es decir que en algunos casos tiene más de dos años de demora.

Una larga cola de proveedores se formará en el Palacio 6 de Julio a la espera de la comunicación oficial que les informe cómo y cuándo recibirán lo que el municipio les adeuda. La principal expectativa de los funcionarios municipales está centrada en que los fondos permitirán aliviar el conflicto que mantiene la comuna con la actual prestataria del servicio de higiene urbana, Cliba, que recibirá 20 de los 60 millones de pesos del empréstito, asegurando una salida lo más ordenada posible (ver página 3).

El resto será distribuido entre los cientos de medianos y pequeños proveedores del Estado, aunque todavía se desconoce de qué manera se dispondrá la cancelación de las deudas. Lo que sí está claro, es que los 40 millones de pesos que dispondrá el municipio para regularizar el flujo de pago con los proveedores alcanzarán apenas a monigerar la situación, ya que actualmente la deuda flotante con proveedores asciende a unos 80 millones de pesos. Es por ello que el gobierno municipal deberá renegociar la deuda con algunos de ellos, a fin de extender los plazos y contar con mayor tiempo para obtener los recursos que le permitan poner punto final a este flagelo que desvela al intendente y a sus funcionarios.

Además de poner en caja el vínculo comercial con los proveedores, la regularización de deudas posibilitará reactivar buena parte de las obras de infraestructura paralizadas por falta de pago. El municipio apuesta por ejemplo a completar las obras de bacheo y pavimento pactadas, y también regularizar la provisión de insumos, racionalizada en algunos casos, y en otros directamente suspendida, especialmente en dispensarios y hospitales municipales.

Cabe agregar que el mencionado crédito del Banco Nación, que comenzará a devolverse en el mes de agosto, se suma a otros tomados por el municipio también para pagar a proveedores, como el acordado con el Banco de Córdoba y el Credicoop. Todos ellos pasarán a formar parte de la deuda financiera de la Municipalidad.

Plan de obras

La regularización del pago a proveedores está directamente relacionada con el plan de obras con el que Giacomino tiene previsto relanzar su gestión en su segundo año de gobierno. El mantenimiento de la luminaria, el plan de bacheo y pavimentación, y la limpieza de plazas y baldíos, se convertirán en casi una obsesión para el intendente este año. El diagnóstico realizado del primer año de gestión arrojó un resultado negativo, especialmente en lo que respecta a los servicios esenciales que presta el municipio, una deuda pendiente que el jefe comunal tiene la obligación de saldar en el corto plazo, si es que quiere conservar el crédito que aún tiene entre los cordobeses.

“Hay que demostrar eficiencia en la gestión. Es la única manera que tenemos para poder hacer un nuevo pacto con la gente”, dicen en el entorno del intendente.

En este contexto, el jefe comunal también avanzará en obras de envergadura, como completar el plan de desagües en marcha y la extensión de la red cloacal.

Comentá la nota