El Gobierno lanzó un duro ataque al enviado de Obama

Kirchner, Aníbal Fernández y Taiana criticaron los dichos de Valenzuela sobre "inseguridad jurídica" en el país. El ex presidente dijo que eran "lamentables" y el jefe de Gabinete descalificó al funcionario. La embajadora de EE.UU. buscó bajar la tensión.
El enviado de Obama ya no está en la Argentina pero sus palabras siguieron causando revuelo. El Gobierno salió ayer a desacreditarlo, a decir que sus expresiones sobre la "inseguridad jurídica" en el país fueron desafortunadas y hasta le cuestionaron que haya venido de visita con un tema fuera de agenda y, sobre todo, con "preconceptos ideológicos". A coro, se oyeron las críticas de Néstor Kirchner, el jefe de ministros K, Aníbal Fernández, del canciller Jorge Taiana y del propio embajador argentino en Estados Unidos, Héctor Timerman. La polémica abre un signo de interrogación sobre la relación entre Washington y Buenos Aires casi en el inicio de la era Obama.

Arturo Valenzuela, el flamante subsecretario para Asuntos Hemisféricos de la Cancillería norteamericana, advirtió en sus horas en suelo argentino que los empresarios de Estados Unidos están preocupados por la "inseguridad jurídica" que hay aquí y agregó que las inversiones no llegarán si no se producen ciertas condiciones en el rumbo económico. Valenzuela no dio mayores precisiones.

Anoche, durante un acto en La Rioja, Néstor Kirchner sostuvo que "son lamentables las declaraciones de alguien que tiene que venir con una política distinta para toda Latinoamérica". Y agregó: "Valenzuela pertenece a grupos que fueron parte del Consenso de Washington, el modelo neoliberal que causó tanto daño en toda la región".

Aníbal F. remarcó: "No estamos hablando de una expresión que pueden habérsela dado empresarios norteamericanos, sino que forma parte de sus preconceptos al llegar a la Argentina, y eso es mucho más delicado y lo que más me preocupa". Y agregó: "Pero un tema importante que destaco, y esto es lo que más me hace sentir mal respecto de esa posición, es que en el 2006 dio una conferencia aquí en la Argentina en el Consejo de Asuntos de Relaciones Internacionales, integrado por ex cancilleres o ex embajadores, gente de mucho prestigio, y él manifestaba -invitado por Rosendo Fraga, con quien tiene una relación laboral o de centros de estudios- que en Estados Unidos había preocupación por el destino que había tomado la República Argentina".

En una conferencia en la Casa Rosada, Fernández dijo que tenía información de las opiniones de Valenzuela previas a su viaje. "Me preocupó saber que fue crítico de muchas democracias latinoamericanas, uno de los sustentadores del Consenso de Washington". El jefe de ministros aseguró que Valenzuela había cuestionado a las "democracias de supuesta falta de credibilidad y decadencia y sostenía que era necesario recuperar el espíritu democrático de la post-caída del Proceso o de las dictaduras que han sufrido un desgaste".

En sus ruedas de entrevistas, Valenzuela incluyó a varios de los referentes de la oposición. Desde el jefe de Gobierno Mauricio Macri hasta Julio Cobos. Cristina Kirchner, en cambio, optó por no conversar con él.

Taiana calificó de "poco afortunadas" las declaraciones y acotó que "menos afortunada ha sido aún la mención del período de la presidencia de Menem, del 96, como un período de gran auge y era exactamente el momento en que Argentina se dirigía como un tren sin freno hacia la crisis más grande de su historia".

"Nosotros le pedimos que abriera la agenda y se reuniera con la CGT y con el partido radical, pero se reunió con Macri, De Narváez y Cobos. Eligió interlocutores que están a la derecha del espectro político", dijo Timerman, quien aclaró que la supuesta "inseguridad jurídica" no estaba en la agenda. "Por eso estamos decepcionados", dijo. Y añadió: "Las declaraciones de Valenzuela marcan una posición ideológico de su parte".

Timerman indicó que las reflexiones son el resultado de "un desconocimiento total de la realidad argentina como mínimo y si uno quisiera llevarlo más allá de sus definiciones" podría se visto como "un interés particular de entorpecer un diálogo que estaba siendo construido". ¿La intención? "Valenzuela quiere retraer la relación a la que se tenía con Menem o De la Rúa, Duhalde y no quiere reconocer que hay otra realidad en América Latina".

Valenzuela había dicho que en 1996 "había mucho entusiasmo e intenciones de mucha inversión. Hoy lo que escuché es una preocupación por el tema de la inseguridad jurídica, por temas de manejo económico y preocupaciones de que, a menos que haya algunos cambios, no se realizarán las inversiones que ellos podrían hacer". Sobre en vínculo entre los países, el enviado dijo que buscaban "relaciones maduras, de confianza".

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