El Gobierno justificó los descuentos a empleados públicos

El secretario de Gobierno, Rubén Banhtje, sostuvo ayer que la medida de abonar los sueldos públicos bajo la modalidad de anticipo tuvo como objetivo "subsanar en parte el daño que están sufriendo los trabajadores a causa del paro", y que son los propios sindicatos "quienes no quieren que los empleados cobren sus salarios", intentando favorecer "el estallido de un conflicto".
El secretario de Gobierno, Rubén Banhtje, sostuvo ayer que la medida de abonar los sueldos públicos bajo la modalidad de anticipo tuvo como objetivo "subsanar en parte el daño que están sufriendo los trabajadores a causa del paro", y que son los propios sindicatos "quienes no quieren que los empleados cobren sus salarios", intentando favorecer "el estallido de un conflicto".

En diálogo con la prensa el funcionario aseguró que "la Administración Pública está funcionado con personal de la planta política y trabajadores que han decidido no adherir a las medidas de fuerza", por lo cuál "creíamos que había que hacer lo imposible para garantizar que la gente cuente con su dinero, y por ello se aplicó esta modalidad de anticipo".

En ese sentido, justificó la determinación del Ejecutivo, "porque es preferible eso a no liquidar nada" y responsabilizó a los dirigentes sindicales "de estar buscando que estalle un conflicto por no pagar salarios", mencionando en este sentido que "ayer, cuando hubo que llevar los expedientes desde Economía a Tesorería para poder pagar, había un piquete en el pasillo y debió asignarse custodia policial para poder mover la documentación".

Asimismo, recordó que el Estado "se encuentra en emergencia administrativa", y que por tal razón "se harán las correcciones que haya que hacer en los sueldos, porque no se trató de una liquidación definitiva".

Por otra parte, respecto a las medidas de fuerza que afectan a distintos sectores del Gobierno, Banhtje señaló que "cualquier trabajador tiene derecho a llevar adelante medidas de fuerza", pero advirtió que "lo que no pueden hacer es impedir que otras personas que sí quieren hacer su trabajo lo cumplan, menos cuando se trata del Estado que es quien debe prestar servicios".

Además se refirió a las protestas por la decisión del Ejecutivo de no abonar los días no trabajados, recordando que "a Carlos Córdoba hace 40 días se le avisó que esto iba a pasar".

"¿Es injusto que a alguien que no trabajó se le paguen los días?", se preguntó el funcionario, o bien "quizás Córdoba los convenció de que esto no iba a pasar". Y desafió: "Pero ahora será Carlos Córdoba quien tendrá que explicar a los trabajadores, por qué se les descontaron los sueldos".

También observó que "hace un mes atrás, el lunes de semana santa, Córdoba dijo que el Gobierno no iba a pagar los sueldos porque no tenía plata. Y hubo que mostrar públicamente los resúmenes bancarios, pero el seguía diciendo que la plata no estaba. ¿Qué pasó? ¿No sabe leer Córdoba los números de un extracto bancario? ¿O le dio vergüenza decir me equivoqué?"

"Nosotros en ningún momento dijimos que no se iban a descontar los días no trabajados" insistió el funcionario, "y lo bueno sería que Córdoba diga cuantos días le descontaron a él. La respuesta es ninguno", aseveró. Y añadió: "El Gobierno hizo lo que tenía que hacer, y seguiremos buscando una salida consensuada al conflicto. Lo que no se puede permitir es que el Estado, es decir todos los habitantes de la provincia, financien con el dinero de sus impuestos las huelgas de los empleados".

Finalmente, apuntó que "hay reclamos que pueden ser sumamente legítimos, pero sin dudas que en este contexto, también hay quienes quieren generar más ruido".

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