El Gobierno juega con fuego y la oposición mantiene sus dudas

Por Gustavo Sylvestre

Al menos en dos oportunidades el Gobierno recibió las advertencias del Banco Central. La primera, horas después del decreto presidencial, la segunda, la semana pasada. Decían que no era fácil abrir la cuenta en el banco para el Fondo del Bicentenario si no se pasaba por el Congreso. Después llegó el decreto sacando del Banco Central a Redrado

Algo pasó por la cabeza de Néstor Kirchner porque el funcionario pasó, de la noche a la mañana, de ser "amigo" a "enemigo" íntimo. En la city se comenta que en noviembre el ex Presidente le mandó un "mensaje" al jefe del Central para que se aleje voluntariamente. ¿Fue amenazado Redrado con un "carpetazo"? Nadie lo sabe, pero no accedió al pedido y respondió que hasta septiembre iba a cumplir con su mandato. ¡Y ya se sabe lo que pasa con los que no cumplen las órdenes del kirchnerismo!

Blejer llegó al país y se habría reunido el martes pasado, en forma secreta con el Ministro de Economía Amado Boudou. En ese encuentro se pasó revista a la situación actual y futura del Banco Central y éste le habría planteado al Ministro que le gustaría asumir en septiembre con un acuerdo político de por medio.

Blejer contactó en los últimos días a algunos amigos que tiene en el duhaldismo, quienes le habrían sugerido que no acepte, a lo que respondió que tenía un compromiso patriótico y que iba a aceptar. Nunca imaginó que se iba a armar una crisis institucional así.

El gobierno estaría pensando en un plan B si la justicia les da la razón. El Vicepresidente Miguel Angel Pesce quedaría a cargo interinamente hasta septiembre y allí ubicarían a otra figura, si Blejer finalmente rechaza la aceptación. Los nombres que circulan son los de Carlos Fernández, ex Ministro de Economía y Roberto Felleti, actual Viceministro de Economía.

A todo esto Redrado sigue en funciones, mandó a apelar la decisión del juez Griessa, quien podría ordenar descongelar los fondos en las próximas horas lo que sería un triunfo político, y se muestra como previsible, confiable, racional y como el garante de que nada se ha disparado financieramente. "Todo está bien por la solidez del Banco Central"‘ dice.

Anoche algunos oficialistas insinuaban que los directores del Central afines al Gobierno avanzarán sobre Redrado e insistirán con el Fondo del Bicentenario.

No es bueno el clima interno del Gobierno. Varios ministros susurran que "otra vez se están forzando las cosas inútilmente". Y son varios los que se muestran "cansados" de las imposiciones sin consultas previas. Un ultrakirchnerista comentó, "si la Presidenta le hubiera aceptado la renuncia a Redrado cuando este planteó el tema, no se habría originado este conflicto", ...pero fiel a su estilo habrá pensado -este no me va a renunciar a mi, se va a ir cuando yo quiera-, y ahora tenemos este conflicto innecesario".

Está demostrado, pareciera que el kirchnerismo no puede vivir sin el conflicto. Pero los tiempos van cambiando, y el Gobierno juega peligrosamente con fuego, mete incertidumbres donde no las había y espanta las buenas perspectivas económicas que se abrían para este año en el país. Además, se cierra a los consejos positivos que les dan desde la oposición o desde sectores cercanos a ellos. Las cosas deben ser como ellos quieren o no son.

La oposición, si bien se muestra unida frente a la opinión pública, tiene divergencias sobre como hay que actuar frente al conflicto. Por lo pronto son muchos los que piensan que "es una locura una autoconvocatoria de la Cámara de Diputados para este mes". La primera en advertirlo fue Elisa Carrió, que mandó a decir que: "Si quieren perder la votación y hacer el ridículo convoquen para el 20, si son racionales esperen a febrero". Este consejo va ganando adeptos. Un peronista disidente le dijo a Ricardo Alfonsín: "Vas a tener que presidir una sesión de la cámara autoconvocada por la oposición", a lo que el diputado respondió: "Yo no, que la presida Fellner".

Carrió cree. además, que es "una payasada" la convocatoria de Cobos a los bloques de la oposición en el Senado, y que el Vicepresidente sólo busca un posicionamiento político. Las diferencias son cada vez mayores entre ellos y no hay vuelta atrás.

La "doble posición" de Cobos como Vicepresidente y candidato presidencial comienza a inquietar a los radicales tan apegados siempre a la institucionalidad. Alfonsín le pidió que renuncie y otros en privado se lo han sugerido, incluso aquellos del riñón cobista. Sostienen que comenzará a hacer mella en su figura porque no se podrá mantener mucho tiempo en el delgado equilibrio que intenta mostrar. Desde el peronismo disidente, que alguna vez cercanos a Cobos, en privado se refriegan las manos y dicen: "La estrategia de Kirchner de decir ‘Cobos estuvo con nosotros y se desilusionó, pero en lugar de renunciar se pasó a la oposición’, en algún momento va a dar resultado". El peronismo disidente está cada vez más convencido que la figura a seguir será la de Francisco de Narváez, a quien ven como el único peronista en condiciones de enfrentar y ganarle a Cobos en las presidenciales

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