El Gobierno insiste en que bonistas se hagan cargo de comisiones del canje

En Economía aseguran que no se le pagará honorarios al Citi, el Deutsche y Barclays. Sólo afrontarán los gastos administrativos. Pero el costo será trasladado al acreedor
La carta mandato que el Ministerio de Economía firmó con los bancos Citi, Deutsche y Barclays para trabajar conjuntamente en el diseño de la oferta para reabrir el canje de deuda establece claramente que el Estado no pagará comisiones a las entidades por esta operación, cláusula que se mantendrá en el documento que sellen luego las partes y que contemplará el detalle de la propuesta. El Gobierno espera que sea el bonista el que pague los honorarios a los bancos, si quiere aceptar la propuesta de reestructuración.

De todas maneras, y aunque en lo formal el Estado aparezca como que no está asumiendo este costo, lo estará afrontando indirectamente, ya que la comisión estará implícita en el precio que reciba el acreedor por sus bonos. "El bonista va a estar mirando cuánto le rinde después de pagar la comisión. Sería importante que este sistema no discrimine a los minoristas, ya que los mayoristas tienen mayor poder de negociación con los bancos", manifestó el economista y director de Econviews, Miguel Kiguel.

Desde Economía insistieron en que "el Estado no pagará ninguna comisión a los bancos" por el trabajo de coorganizar el nuevo canje, aunque fuentes de la cartera reconocieron que lo que "sí se les reconocerá son los gastos administrativos", que incluye desde erogaciones de abogados hasta viáticos de los viajes al exterior para promocionar la oferta, que comenzarán en un mes. Por el canje de 2005, las entidades organizadoras cobraron u$s 200 millones, es decir, el 0,2% del total canjeado.

"Les pagaremos los gastos de abogados hasta un monto máximo", dijo una fuente de Economía. La estimación del costo de abogados ronda el millón de dólares pero según la fuente lo que reconocerá la Argentina "será mucho menos".

Ley cerrojo

Mientras Economía y los bancos avanzan en la definición de lo que será la oferta final que le ofrecerán a los holdouts, ingresó ayer a la Cámara de Diputados el proyecto de ley para derogar la "ley cerrojo", que impedía la reapertura del canje. El oficialismo descarta que la iniciativa obtendrá el apoyo mayoritario de los bloques –a excepción de la izquierda– y que esta semana podría ser tratado en el recinto. Boudou podría recurrir mañana a la comisión de Presupuesto y Hacienda para transmitir los alcances del proyecto. En el Senado, en tanto, su aprobación tardaría un mínimo de dos semanas.

Al mismo tiempo, el equipo económico comenzó a enviar ayer la información requerida por las comisiones de valores de los Estados Unidos (SEC), Europa y Japón, cuyos procesos de aprobación suelen tardar entre 45 y 60 días.

Una vez que el Congreso habilite al Congreso a negociar con los holdouts y estas instituciones autoricen la operatoria, Economía estará en condiciones de realizar un road show por los países donde existen acreedores de deuda argentina, anunciarles la oferta y tentarlos para que la acepten. Los detalles todavía se desconocen, pero la quita superará el 65%, habría un premio para los minoristas y el gobierno recibirá fondos frescos contra la emisión de un nuevo bono.

Además de derogar la prohibición de reabrir el canje, la iniciativa girada a Diputados establece que la propuesta no será igual ni mejor que la de 2005 y que los fondos buitres que iniciaron acciones legales contra la Argentina no obtengan un trato más favorable que aquellos que no lo hicieron. Además, en el artículo 4º, deja entrever que algunos de los títulos que se ofrezcan en el proceso de reestructuración pueden ajustarse por algún índice. "Se espera una reducción sustancial de la deuda instrumentada en títulos públicos cuyos titulares no adhirieron al proceso de reestructuración, hecho que, se espera, genre sustanciales beneficios para el país", dice el proyecto en uno de sus considerandos.

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