El Gobierno ya inició consultas con banqueros por la reforma financiera

Cautela en la city por el impuesto a la renta y los planes para dirigir el crédito.
Con varios proyectos en la etapa final de elaboración, el Gobierno comenzó esta semana a realizar una ronda de consultas con banqueros -tanto de entidades extranjeras y nacionales-, para saber cómo analizan la posible reforma a la ley de entidades financieras.

Lo primero que los banqueros le transmitieron a los enviados de Néstor Kirchner es su preocupación por los proyectos que apuntan a gravar la renta financiera. "Me estuvieron consultando, pero prefiero esperar un poco para dar mi opinión al respecto", dijo el presidente de un banco de primera línea. Otros dos representantes de entidades líderes se excusaron de hablar de este proyecto, aunque admitieron que el Gobierno se había comunicado con ellos para intercambiar opiniones. Los banqueros, que temen ser las próximas víctimas de una embestida kirchnerista, escucharon con atención los detalles del borrador que apuntaría a modificar la ley que rige desde 1977.

Bajo la premisa de que hay que acabar con la mayoría de las leyes del proceso militar, el Gobierno ha acordado ya con los partidos de izquierda en avanzar en una reforma de esta ley. Pero todavía no se conoce el proyecto que reúna las diversas iniciativas que hay en torno a esta idea.

Mientras algunos diputados, como Victoria Donda y Cecilia Merchán, del bloque Libres del Sur, insisten en gravar la renta financiera como primer paso, otros apuntan a que el Estado les cobre más impuestos o se convierta en socio de las mutuales y cooperativas que dan préstamos a los empleados y luego los cobran a través de los códigos de descuento.

Sin embargo, ya hay una iniciativa que el Gobierno desarrolló junto con la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), y que podría llegar al Congreso en los próximos días.

La idea es convertir al sistema bancario en una institución para la promoción del desarrollo, en forma coordinada con el Banco Central, que sería el encargado de dar préstamos (redescuentos) a los bancos para que le otorguen más créditos a las pymes, fijando además el plazo y las tasas de interés. El otro proyecto que viene pisando fuerte es el que está preparando el diputado electo Carlos Heller, presidente del Credicoop. Heller estructuró su plan sobre dos ejes: orientar los fondos a las pymes y calificar a las prestaciones financieras como un servicio público, es decir, que se obligue a los bancos a dar cobertura a todos los ciudadanos del país.

En el Central siguen con atención la discusión y juran que no saben de la existencia de ningún proyecto concreto. Los banqueros apuestan a que ningún proyecto que impulse Kirchner debería afectar la estabilidad de los depósitos. "Kirchner no quiere ruidos que puedan provocar una corrida", señalaron en una entidad nacional, apostando (tal vez sea solo una expresión de deseos) a que los cambios no serán tan drásticos.

Comentá la nota