Gobierno e industriales subidos al ring

Gobierno e industriales subidos al ring
Débora Giorgi, ministra de la Producción, embistió contra un documento de la Unión Industrial que advierte que en febrero la actividad manufacturera cayó de manera abrupta. "No es la realidad de Argentina", dijo. La respuesta empresaria.
La Unión Industrial Argentina difundió ayer un informe sobre la actividad fabril que provocó una airada respuesta del Gobierno. Las partes profundizaron sus diferencias luego de que el Ejecutivo hiciera evidente su descontento frente a un estudio de la entidad que conduce hasta el próximo martes Juan Carlos Lascurain, y que da cuenta de una fuerte retracción de la industria en los últimos meses. La ministra de Producción, Débora Giorgi, fue la encargada de desacreditar las cifras publicadas por la UIA. "Esto no es la realidad que tiene la Argentina", manifestó. El relevamiento sostiene que la producción fabril se desplomó en febrero último 12,2 por ciento contra igual mes del año pasado. El Indec había estimado un retroceso de 1,5 por ciento. Lascurain defendió el informe y agregó que la baja, "en casi el 80 por ciento, está explicada por los metales básicos, la siderurgia y el sector automotor." "Si se dejan de lado esos sectores, la caída hubiera sido de 3 por ciento", dijo el dirigente empresario.

Las autoridades de la Unión Industrial se despiden de la conducción con un informe polémico sobre la actividad fabril en el país. A horas de traspasar el mando de la entidad al dirigente plástico Héctor Méndez, la actual cúpula directiva publicó un estudio basado sobre "estimaciones propias preliminares". El relevamiento señala que durante febrero la actividad industrial presentó una caída interanual de 12,2 por ciento, la cuarta consecutiva desde noviembre y tras 72 meses de avance ininterrumpido. "Considerando las disminuciones en noviembre y diciembre, el 2008 cerró con un crecimiento acumulado de 3,4 por ciento, muy por debajo del ritmo de expansión de los últimos años", analiza el informe. Para el Indec, la expansión industrial del año pasado fue de 4,9 por ciento.

No bien cobró difusión el informe Actualidad Industrial, que elabora el Centro de Estudios de la UIA que dirige Martín Etchegoyen, el Gobierno realizó varios cuestionamientos sobre los resultados. "Si la caída fuera de esa magnitud, tendríamos que tener realmente situaciones de empleo altamente comprometidas, que gracias a Dios no tenemos", consideró Giorgi. "Esta no es la realidad que tiene la Argentina. No hace falta más que caminar por las fábricas" para observarlo, insistió.

Un alto ejecutivo de la UIA dijo a Página/12 que es preciso cristalizar algunos indicadores, en clara referencia a los números que publica oficialmente el Indec. "Hay que sincerar las cifras. Si se excluyen los autos y los metales básicos, el crecimiento industrial de 2008 fue de 1,5 por ciento, pero pasó a 4,9 con aluminios, siderúrgica y automotrices", agregó la fuente. El empresario aseguró además que "ahora se está jugando con las cifras del rubro textil y alimentario para amortiguar el rojo".

Desde que se desató la crisis financiera internacional, el sostenimiento de los niveles de crecimiento de la actividad industrial fue quedando atado paulatinamente a la dinámica de una cantidad reducida de sectores, principalmente "producción de metales básicos y sector automotor". En este contexto, la industria automotriz, que crecía a un ritmo sostenido anual del 25 por ciento, comenzó un derrape en octubre pasado hasta retroceder en febrero 55,7 por ciento. Algo similar sucedió con la producción de metales básicos, que cayó en febrero 34,9 por ciento.

El documento señala que la mayoría de los sectores mostró ese mes un magro desempeño: el rubro hilados y algodón retrocedió 17,7 por ciento; tejidos, 11,6 por ciento; despachos de cemento, 10,5, y alimentos y bebidas, 5,6. Al respecto, Giorgi interrogó acerca de "cómo un grupo de personas" que preparan el informe de la UIA, que "no es la misma cantidad que las que elaboran el EMI del Indec, puede determinar una caída de esa magnitud solamente con tres sectores: sidero-metalúrgico, sidero-metalmecánico y automotor, que explican el 80 por ciento de la caída".

Como ya es habitual, la entidad tampoco desaprovechó la oportunidad para hacer una referencia al tipo de cambio. "La política monetaria no ha operado hasta el momento estimulando a la economía real, sino que estuvo abocada principalmente a contener la volatilidad del tipo de cambio, resultando en los últimos meses esencialmente contractiva", advierten con el informe los popes fabriles. El Gobierno interpreta el documento como un nuevo elemento de presión en favor de una mayor devaluación del peso.

Fuera de los aspectos técnicos sobre los que se planteó la discusión, las partes no pueden ocultar una relación tensa. La negativa de la entidad a firmar un pacto social el año pasado sin la presencia de las corporaciones del campo rompió el idilio construido a partir del nombramiento de Lascurain como presidente. "Ahora, encima, asumen cuatro liberales, emparentados con el menemismo", advierten desde el Ejecutivo. Junto a Méndez a la cabeza, se presentan como vicepresidentes Federico Nicholson, empresario de Ledesma con llegada a la Comisión de Enlace agropecuaria; Cristiano Rattazzi, de FIAT Auto, y el abogado Daniel Funes de Rioja. Sin embargo, la actual dirigencia no deja la junta directiva con intención de ser bien recordada por el Gobierno.

La asunción de Méndez, en tanto, se hará en un contexto delicado para la economía local y mundial. "El escenario aparece complicado, puesto que una amplia gama de complejos industriales exportadores enfrentarán una menor demanda externa, en un contexto donde además el mercado interno será menos dinámico", concluye el informe de la central fabril. Por su parte, el dirigente consultado estimó que el año seguirá siendo malo. "Incluso al que no le va mal se cubre y dice que le va mal", reconoció.

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