El Gobierno evalúa que ahora se revitalizará el radicalismo

El Gobierno evalúa que ahora se revitalizará el radicalismo
Kirchner siguió el funeral desde Olivos; hay temor por los mensajes de hartazgo social
La adhesión popular al homenaje fúnebre del ex presidente Raúl Alfonsín generó sensaciones ambivalentes en el ex presidente Néstor Kirchner: temor a estar ante una muestra de hartazgo social ante el estilo duro del kirchnerismo y alivio por una eventual revitalización de la UCR, que podría debilitar como futuros rivales al PJ disidente y a la Coalición Cívica.

La inhumación fue seguida por televisión desde Olivos por el jefe del PJ, casi seguro candidato a diputado bonaerense. Así lo aseguraron fuentes calificadas del Gobierno.

Con la mira en las elecciones del 28 de junio próximo, la Casa Rosada interpretó que la masiva adhesión al líder resultó un "hecho político" en sí mismo. Ello y la exaltación en los discursos del diálogo, la honestidad y el consenso se interpretó en Olivos como una crítica implícita al estilo de los Kirchner.

"Hay que prestar mucha atención al mensaje de la gente", confiaron algunos funcionarios.

En forma oficial, todos subrayaron la orden de la presidenta Cristina Kirchner de organizar exequias con honores de presidente en ejercicio para Alfonsín. "La respuesta popular fue muy buena para el país. Revitaliza al radicalismo y eso fortalece el sistema de partidos", dijo a LA NACION un ministro del gabinete.

La Casa Rosada especula con que la UCR, ante un hecho no buscado que la tonifica, captaría votos independientes en detrimento del PJ disidente de Francisco De Narváez y Felipe Solá, al tiempo que debilitaría a la oposición dura de la Coalición Cívica (CC), de Elisa Carrió.

"La UCR está en carrera y es mejor tener a ella como interlocutora que a Carrió", señalaba un funcionario.

Algunos funcionarios suponían que Ricardo Alfonsín, hijo del líder radical, podría encabezar en Buenos Aires la lista de la CC-UCR que ahora lidera Margarita Stolbizer.

Por orden de Cristina Kirchner, el jefe del Gabinete, Sergio Massa, coordinó desde el lunes último con Ricardo Alfonsín, Leopoldo Moreau, Marcelo Stubrin y con el vicepresidente Julio Cobos la logística oficial de los homenajes. El ministro del Interior, Florencio Randazzo, redactó el decreto de duelo nacional.

La Presidenta visitaría hoy a la tarde a la familia de Alfonsín. Puso toda la atención en los homenajes. Ordenó que la ceremonia del Congreso fuera transmitida ayer por cadena oficial. Y decidió que su discurso en Londres por Malvinas no se transmitiera en vivo sino después de que terminara el sepelio de Alfonsín. "El Gobierno está satisfecho. Hay que generar la cultura de reconocer a los ex presidentes más allá de su signo político", dijo un ministro.

"Es lo mejor que puede pasar: el sistema bipartidista le da más equilibrio al sistema", señaló a LA NACION otro destacado kirchnerista.

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