El Gobierno estudia desgravar los fideicomisos para Pymes

A fines de 2008, el Gobierno había impulsado un decreto que eliminó la posibilidad de desgravar las utilidades obtenidas por ciertos fideicomisos financieros en relación al Impuesto a las Ganancias. El estrangulamiento del crédito hizo que ahora se estudie dar marcha atrás con esta medida
Con las Pymes y el financiamiento, pasa como con las papas fritas: cuando todo quema, las más chicas son las que terminan peor.

Estranguladas por la escasez de crédito producto de la incertidumbre y la falta de garantías para conseguirlo, los pequeños empresarios argentinos parecen inmersos en un intríngulis de antología: ¿salir a tomar crédito? ¿cómo? ¿dónde?

Puertas adentro, en el Gobierno se encuentra bajo estudio la reincorporación de la exención impositiva del impuesto a las Ganancias para los fideicomisos Pyme que operaba hasta el año 2008. En dúplex, cuerpos técnicos de la AFIP y el ministerio de Hacienda han mantenido reuniones con los principales referentes del sector de los fideicomisos a quienes les han pedido "apoyo intelectual". En Economía, buscan (el verbo es excesivo) solucionar el grave problema de la falta del crédito para las empresas más chicas y por ello estiman que los fideicomisos exentos de Ganancias podrían ser funcionales a este objetivo. Si bien aún no hay estimaciones sobre los tiempos que demandará la puesta a punto del proyecto, hay quienes estiman que Papá Noel podría traer novedades.

A fines de 2008, y con la sanción del Decreto 1207/08 que impactó directamente sobre aquellos fideicomisos con estatus de oferta pública, se eliminó la posibilidad de desgravar las utilidades obtenidas por ciertos fideicomisos financieros en relación al Impuesto a las Ganancias. Este tratamiento diferencial, que había regido durante más de 10 años, constituía un claro beneficio a favor de la instrumentación de estas figuras en la búsqueda de financiamiento por parte de empresas locales. En términos efectivos, la desgravación permitía lograr un menor costo de fondeo.

La evolución –perdón, "involución"– del sector a lo largo de 2008 puso en alerta a propios y ajenos. "Con el levantamiento de la exención impositiva se benefició indirectamente a los grandes emisores pero, sobre todo, se perjudicó a los emisores Pyme que de esa manera se quedaron cada vez más lejos del mercado", señaló Mariano Cardona, gerente de Corporate Finance de Ernst & Young.

Según la CNV, en los primeros 7 meses del año, se efectuaron 118 emisiones por un total de u$s 1.436 millones versus los u$s 1.900 millones del mismo período del año 2008.

Uno de los golpes más fuertes que recibió el sector no fue uno sino tres: hace algunos meses, las cadenas Bonesi, Saturno Hogar y, más reciente, Otero, se presentaron en concurso preventivo. El caso más resonante fue el de Bonesi, debido a que esa compañía decidió retener el dinero que cobraba por los créditos de consumo.

Sin embargo, los especialistas son optimistas. Mauricio Eidelstein, socio de KPMG, señala que "la justicia actuó rápido y se les dio la seguridad jurídica a los inversores. Esto hizo que el fideicomiso pudiera seguir actuando en su doble condición, de proveer financiación y a la vez constituir una alternativa de inversión".

En esta línea pero con un sentido más crítico, Miguel Arrigoni, socio de Deloitte, segmentó en dos el escenario: "debido a la escasez de liquidez y a los cambios normativos, hemos visto que sólo las grandes compañías han podido salir al mercado con fideicomisos mientras que las Pyme no lo han hecho". El directivo señaló que "cuando se le ha quitado la franquicia impositiva, el aumento de costos ha llevado a un incremento en la tasa de interés".

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