"El gobierno hoy está débil para enfrentar los conflictos en la calle"

Es raro ver utilizar a Rosendo Fraga esos adjetivos que cargan de pomposidad una frase. No es lacónico, es más bien concreto. Sus respuestas van directamente al grano, sin detenerse en detalles laterales. Esto no es, ciertamente, un aspecto meritorio o destacable; es sencillamente su rasgo personal, que lo evidencia tanto en una disertación como en una entrevista.
Analista y consultor político, Fraga dirige el Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría, con sede en Capital Federal. Si bien aclara que en política nada es imposible, no cree que Néstor o Cristina Kirchner tengan posibilidades electorales en 2011. Dice que la próxima administración heredará temas pesados, como el déficit de caja, producto del gasto público, o la conflictividad social.

—¿Qué aspectos de la reforma política indicarían un interés subalterno por parte del oficialismo?

—La urgencia para que la reforma sea sancionada por el actual Congreso muestra que hay interés por imponer un determinado esquema que favorece al oficialismo y no a la oposición. Además, las internas abiertas y simultáneas en todos los partidos el mismo día, con el voto de afiliados y no afiliados, estuvo en la reforma de Duhalde, sancionada en su gobierno en 2002, la que después suspendió. Kirchner llega al poder y prorroga la suspensión para evitar que se aplique en la elección de 2005 y finalmente la deroga, para permitir que Cristina sea elegida candidata sin interna para la elección presidencial de 2007.

—¿Cómo se resolverá la tensión política entre el Ejecutivo y el Legislativo luego de la renovación parlamentaria?

—Después de la elección, el oficialismo perderá la mayoría en las dos Cámaras, pero es probable que la oposición no tenga la unidad y cohesión suficiente para articular su propia mayoría. Pienso que en los próximos meses el Congreso quedará neutralizado. Recién cuando el PJ comience a abandonar a Kirchner —si es que finalmente lo hace— la oposición podrá imponer su fuerza en el Congreso.

—¿Cómo explica el recrudecimiento de la protesta piquetera en momentos que el gobierno destina más fondos a lo social?

—Responde a varias causas. La primera es la recesión y el consecuente aumento del desempleo y la pobreza. La segunda es que el gobierno ha perdido la elección de medio mandato y por esta razón está más débil para enfrentar los conflictos en la calle. Al destinarse más fondos, ello ha provocado la pugna por recibirlos entre los piqueteros oficialistas y los opositores y esto ha precipitado una mayor conflictividad, la que se suma a los conflictos intrasindicales entre conducciones peronistas y comisiones internas combativas de izquierda y acciones como las de Moyano contra los diarios.

—¿Pueden Kirchner o Cristina revertir la imagen para tener posibilidades en el 2011?

—Si hoy se votara, los Kirchner no tendrían posibilidad de ganar la elección. Si bien en política nada es imposible, en los cinco períodos presidenciales anteriores quien perdió la elección prepresidencial —como la que tuvo lugar el 28 de junio— perdió después la presidencial siguiente. No es una ley, pero sí un antecedente que pone de manifiesto que no será fácil para el oficialismo revertir esta situación.

—¿Cuáles son los principales problemas que heredará una próxima gestión de otro signo político?

—Si en 2011 gana la actual oposición, enfrentará dos problemas heredados del kirchnerismo. Uno será una economía más difícil, porque el aumento del gasto público que está teniendo lugar y el incremento del endeudamiento para pagarlo que convenza con la suspensión de la ley de responsabilidad fiscal, dejarán sin caja al futuro gobierno. El otro problema es que la protesta social en las calles (que seguramente se incrementará en los próximos meses) no será un problema fácil de manejar.

—¿Cómo imagina el desempeño de Kirchner en la Cámara de Diputados?

—Kirchner en la Cámara de Diputados no tendrá un rol protagónico. Pero sí presentará algunos proyectos de impacto político para fijar posiciones e irse perfilando como eventual jefe de la oposición si el poder cambia de manos el 2011.

—¿Hasta cuándo Cobos podrá seguir como figura de la oposición estando dentro de la estructura de gobierno?

—Cobos lleva ya quince meses como principal figura de la oposición. Ha sabido diferenciarse sin generar un conflicto institucional. Pienso que puede mantener este tipo de postura hasta la finalización del mandato, aunque puede ser que renuncie antes, si finalmente se presenta como candidato presidencial.

—¿Qué dirigentes opositores ve con más chances en las presidenciales?

—Al día de hoy, Cobos en la franja radical y Reutemann en la peronista siguen siendo los más votados, seguidos de Macri. Pero en dos años todo puede cambiar. Nadie hubiera imaginado el actual rol de Cobos dos años atrás.

—Todos preveían una fuga masiva de los intendentes del conurbano tras la derrota K y no fue así. ¿por qué motivo?

—Kirchner ha perdido la guerra, porque difícilmente ganará en 2011, pero puede ganar batallas, como lo muestra la aprobación de la ley de medios. Prefieren reconstruir poder, aunque sea a costa de perder consenso. Los intendentes del conurbano lo abandonarán recién cuando perciban que ya no tiene capacidad de represalia.

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