El Gobierno espera que Obama acierte en restablecer la confianza económica

El ministro del Interior Florencio Randazzo reiteró ayer la posición oficial sobre el presidente de los Estados Unidos Barack Obama: "Nuestro gobierno está convencido, en realidad en todo el mundo dijo que las palabras de Obama y sus primeros pasos abren una gran expectativa y esperanza".
Randazzo destacó a Clarín que Obama se pronunció "a favor de controlar al mercado y que haya un Estado activo y presente. Le recuerdo que ese es el tipo de Estado por el que venimos peleando hace cinco años en la Argentina", apuntó el ministro.

También el gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, dijo en declaraciones a radio Nacional que "a partir de la asunción de Obama se debe construir un sistema de relaciones de comercio internacional más justas y equitativas entre los países".

Además de las declaraciones, este diario pudo averiguar que tres ministros y varios funcionarios estuvieron ayer en la quinta de Olivos con el ex presidente Néstor Kirchner en un encuentro informal en el que entre otras cosas realizaron una evaluación preliminar de la llegada de Obama al poder, sus dichos y sus primeras acciones.

A la primera conjetura que arribaron en dicho encuentro fue que si Obama acierta con sus primeras medidas y la economía estadounidense detiene su caída y se estabiliza, en poco tiempo se notará un cambio de expectativas y enseguida retornará la confianza. Suponían en la mañana de ayer en Olivos que por lo menos, muchos operadores económicos de aquí y de afuera perderán el miedo si Estados Unidos empieza a remontar la cuesta,

De paso los que participaron del cónclave (ministros, funcionarios y Kirchner) desestimaron algunos reparos acerca de la molestia que podía producir que la visita de la presidenta Cristina Fernández a Cuba haya coincidido con la asunción de Obama.

En este sentido, no faltó quien pusiera de manifiesto desde el poder que el kirchnerismo hace tiempo que viene cultivando relaciones políticas con el Partido Demócrata de los Estados Unidos. Y subrayaron que en pleno proceso electoral en el país del norte, el Gobierno nacional hizo pronunciamientos explícitos a favor de Obama, lo que en su oportunidad fue considerado como un gesto descortés y peligroso, que podría traer complicaciones si llegaba a ganar la elección John McCaine, el candidato republicano.

En realidad, durante estos últimos cinco años, la diplomacia nacional evitó confrontar en forma directa contra los Estados Unidos.

Y en sintonía con el Brasil, el gobierno argentino buscó a neutralizar la embestida opositora contra Evo Morales en Bolivia.

A veces con éxito y otras no tanto, Néstor Kirchner y su par brasileño Lula pugnaron también por suavizar al presidente venezolano Hugo Chávez en sus ataques contra el gobierno de Bush, contribuyendo (al menos eso intentaron) a estabilizar la región.

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