El Gobierno eludió la polémica y relativizó los dichos del Papa

"Es lo mismo que el Papa le marca a otros países", sostuvo Aníbal Fernández.
Le están queriendo hacer decir al Santo Padre lo que no dijo!" Un llamado a una interpretación más global y "natural" de las palabras de Joseph Ratzinger fue la respuesta del Gobierno ayer a la frase papal sobre "el escándalo de la pobreza y la inequidad social" en la Argentina.

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, se subió por la tarde al atril de la Sala de Conferencias de la Casa Rosada para hacer esta lectura oficial que minimizó la carga del mensaje papal, y tiró de las orejas a los medios de comunicación: "Es más o menos lo mismo que le ha dicho a todos los otros países del mundo", afirmó el jefe de Gabinete.

El Gobierno salió a dar esta respuesta tras constatar la repercusión que el tema ya tenía en los portales de Internet. Por eso Fernández afirmó que "no tiene nada de novedoso, tiene mucho de cristiano lo que está diciendo el Papa, (y) no tiene absolutamente nada que ver con lo que se está vertiendo en algunos medios".

Fernández no permitió preguntas. Clarín alcanzó a pedirle una reflexión sobre la diferencia entre la pobreza que admite el Gobierno, del 15%, y la que denuncia la Iglesia, del 40%. Pero el ministro dijo que la discusión por los índices era para "otro día".

El problema de la pobreza volvió a instalarse con fuerza después de las elecciones del 28 de junio. No sólo con críticas de la oposición, sino también como una estrategia oficial ante reclamos sectoriales como los del campo. Sin admitir un aumento de la pobreza como denuncia la Iglesia, la presidenta Cristina Kirchner ha advertido frente a la puja por la renta que el país ya no es el de los últimos años. Aun Hugo Biolcati, en la Exposición Rural, habló de la pobreza, si bien para cuestionar al Gobierno por el uso de los fondos recaudados con su política fiscal.

Pero la inquietud del Gobierno se centró ayer en acotar el impacto de la frase papal. Fernández pidió que los medios no trabajaran de manera "torpe". "Nos sumamos a las palabras del Santo Padre, ¿cómo no va a ser escándalo la pobreza?", afirmó.

Pero insistió que las expresiones de la Iglesia había que leerlas "como documento y no sacar conclusiones de a pedacitos.

"Manipular las palabras del Santo Padre para hacerle decir lo que el medio de comunicación quiere es una falta de calidad informativa", concluyó.

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