Gobierno descuenta que la cámara sacará a Redrado

Gobierno descuenta que la cámara sacará a Redrado
En olivos confían en que fallará, en horas, a favor. ya habría dos votos seguros. presentarán más denuncias
Los Kirchner tienen preparado el arsenal judicial y político para la embestida final contra Martín Redrado. El Gobierno descontó que la Justicia, en segunda instancia, falle a favor en su destitución, y así luego impedir, hasta por la fuerza pública, que intente retornar a la entidad.

Los cálculos en Olivos del fin de semana indican que este mediodía la jueza María José Sarmiento debería terminar de habilitar la apelación, y la Cámara de turno fallar en tiempo récord a favor de la remoción de Redrado. Seguido de esto, la especulación oficial es que para mañana (a más tardar el miércoles) Miguel Pesce y el resto del directorio K estarán en condiciones de avanzar en la definitiva puesta en marcha del Fondo del Bicentenario.

El optimismo se basa en datos que el secretario Legal y Técnico Carlos Zannini llevó el viernes por la noche a Olivos. Según su información (el propio funcionario la definió como 100% segura), hasta el 15 de enero la Cámara en lo Contencioso Administrativo, fuero que debe resolver la apelación, estará integrada por Sergio Fernández, Carlos Grecco y Luis María Márquez. Estarían seguros (y quizá hasta redactados) dos votos a favor de la posición oficial (el de Fernández y Grecco).

Prohibición

A partir de allí, el caso pasaría a la Corte Suprema, que se tomaría su tiempo para resolver la cuestión, algo que no tendría la velocidad que se vio en la primera instancia de Sarmiento y que se verá en la segunda de la Cámara. Mientras tanto, Redrado ya dejaría de ser una presencia molesta en Reconquista 299. El Gobierno descarta, además, cualquier avance del Congreso a favor de Redrado (ver nota aparte).

Mientras se espera el fallo positivo de la Cámara, el Gobierno instruyó a Pesce para una misión clave: que Redrado no tome ninguna decisión mientras esté teóricamente habilitado por el fallo de Sarmiento. En esto trabajaron el viernes pasado Pesce, Sergio Chodos, Gabriela Ciganotto, Carlos Sánchez y Waldo Farías firmando un dictamen interno a nombre del directorio del BCRA prohibiéndole a Redrado tomar cualquier tipo de decisión. La ausencia de Arnaldo Bocco en este cónclave generó cierta preocupación en Olivos sobre la verdadera lealtad del ex Frepaso. En la vereda cercana a Redrado, se mantenían firmes Carlos Pérez y Zenón Biagosh, los otros directores.

La redacción de ese dictamen tuvo un condimento especial. Como principal referente y aportante técnico estuvo Marcos Moiseeff, uno de los pocos funcionarios de peso dentro de la estructura del BCRA que se mantuvo leal a los Kirchner. Desde el viernes al mediodía es el flamante subgerente general jurídico de la entidad. El cargo permanecía vacante, pero en la coyuntura actual adquirió una importancia clave ya que debe resolver una cuestión interna más que relevante: impedir que las decisiones de Redrado tengan validez.

Por las dudas, y ante la posibilidad de que Redrado firme alguna resolución, el Gobierno tiene preparada otra embestida: volver a denunciarlo ante la Justicia por mal desempeño en el ejercicio de sus funciones y usurpación de autoridad, títulos y honores. Sería la segunda presentación en su contra, luego de su primer intento de destitución que cayó en el juzgado de Sarmiento. El razonamiento de Moiseeff es que hasta terminar definitivamente un proceso judicial (en este caso, la destitución de ex titular), las medidas que éste pueda tomar no serán efectivas. El área jurídica del Central se habría nutrido de antecedentes penales y fallos anteriores para reforzar esta posición.

El viernes, el directorio avanzó en otra cuestión jurídica adicional, el mantenimiento de la cuenta corriente en el Banco Nación abierta, donde en un futuro cercano serían depositados los u$s 6.500 millones del Fondo del Bicentenario. Pesce, Chodos y Moiseeff habían preparado la habilitación desde el viernes a la mañana, y el regreso de Redrado a la sede de Reconquista hizo temer por el futuro de la cuenta. Rápidamente se le envió, vía un funcionario de línea, una aclaración a Redrado mencionando que la apertura había sido por decisión del directorio (el texto tenía la rúbrica de los cinco firmantes), y que el cierre no sería avalado. Extraoficialmente, se le aclaró, además, a Redrado que el dinero no sería transferido hasta que esta semana no se termine de definir su situación en la Justicia.

El fin de semana también se preparó en Olivos otra estrategia contra Redrado. Mediáticamente ya están preparadas las principales espadas del Gobierno, para culparlo por cualquier tormenta financiera que ocurra en los mercados a partir de hoy.

Los directores K trabajaron en otro tema, reclamado desde Presidencia: las verdaderas posibilidades de un fallo en contra de la Argentina desde el juzgado neoyorquino de Thomas Griesa, a partir de una segura presentación del fondo buitre Elliot. «Está todo preparado, quedate tranquilo», fue la frase que un alto funcionario del Gobierno le transmitió ayer a la tarde a Néstor Kirchner sobre este punto, después de haber leído el «paper» que los leales del Central le enviaron el fin de semana.

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