En Gobierno no descartan que este año termine con déficit

En Hacienda dijeron que es una posibilidad. El gasto público creció a mayor ritmo que los recursos.
Las crisis económica empezó a calar hondo en las finanzas de las provincias y San Juan no es la excepción. Aunque el presupuesto 2009 es equilibrado, el titular de Hacienda, Aldo Molina, no descartó que las cuentas públicas cierren el año con saldo negativo, como no ocurre desde 2003. "Es una posibilidad", respondió el ministro, quien de inmediato pidió máximos esfuerzos para ahorrar y evitar el rojo financiero. La alerta se debe a la combinación de dos variables: el gasto público creció empujado por la inflación y los salarios públicos y los recursos federales no aumentaron lo que se había previsto. Todo se da en medio del reclamo de los estatales por un nuevo incremento salarial; a lo que el gobierno contestó que no es el momento oportuno.

La principal preocupación para las cuentas fiscales es la merma en el ritmo de crecimiento de la recaudación nacional, de la que gotea la coparticipación a las provincias. De acuerdo a los números del Ministerio de Hacienda, San Juan debería haber recibido hasta julio 1.482,2 millones de pesos y sólo llegaron 1.360 millones. Significa que en materia de coparticipación, embolsó 122 millones menos, es decir un 9 por ciento por debajo de lo que había proyectado para cubrir los gastos presupuestados para 2009.

Al mismo tiempo, el gasto público creció. Los agentes estatales recibieron en marzo una recomposición de haberes del 10 por ciento, con el agravante de que el rubro sueldos es el componente que mayor porcentaje representa en el esquema de erogaciones del Estado. A eso se suma, según Molina, que los bienes y servicios -papel, combustible, insumos de limpieza, etc- que adquiere la provincia para su funcionamiento se encarecieron por efectos de la inflación.

En conclusión: con menos plata, la provincia tiene que hacer frente a un mayor nivel de gastos.

De los números se desprende que el déficit financiero no es improbable como en los últimos años, cuando el flujo de fondos nacionales tenía un crecimiento acelerado y sostenido. El mismo Molina lo dijo. Aseguró que el rojo de las cuentas públicas "también es una posibilidad, por supuesto", pero de inmediato aclaró que todo depende de los ahorros que haga la provincia.

Las consultoras nacionales dan a San Juan entre el reducido grupo de provincias ordenadas y que tiene chances de cerrar el ejercicio 2009 sin desequilibrios. Para eso, bajo la coyuntura de crisis, hay dos caminos posibles: reducir las erogaciones o aumentar los ingresos con más impuestos.

Molina se concentró en la primera opción y desechó la segunda. "Para terminar con las cuentas equilibradas no alcanza con voluntarismos o declaraciones, es un trabajo sistemático y permanente y cada ministro o encargado de área sabe que tiene que priorizar algunos gastos sobre otros", aseguró. Fue a tono de recordatorio, para que ninguno olvide que el propio gobernador José Luis Gioja pidió ahorrar dinero en "pasajes, viáticos y gastos de cortesía", por poner algunos ejemplos.

Mientras tanto, los gremios estatales empezaron a levantar la voz y algunos ya decidieron hacer un paro para reclamar otro aumento de sueldos (Ver aparte). Por ahora, la respuesta oficial es contundente. Tanto Gioja como el ministro de Gobierno, Emilio Fernández, dijeron que "no están dadas las condiciones". En mayo, dos meses después del primer incremento, los trabajadores habían dicho que iban a volver a la carga y desde el gobierno contestaron que si se discutía el tema, podía ser recién en diciembre. Ayer no hubo señales en ese sentido.

El panorama es el mismo para la mayoría de las provincias argentinas y algunas ya están analizando la posibilidad de imitar a Córdoba, que hace poco resolvió echar mano a un bono para financiar el déficit que tendrá a fin de año. Molina afirmó que San Juan no tiene pensando ir por ese camino.

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