El Gobierno no descarta la salida de EDECAT

El funcionario dijo que "es factible" la vuelta del servicio eléctrico a manos estatales. Remarcó que la decisión política debe ser tomada por el Gobernador.

El subsecretario de Servicios Públicos, Rafael Assante, reconoció ayer que en el Gobierno no descartan la eventual salida de la concesionaria EDECAT, en el marco del análisis general sobre cómo seguirá la prestación eléctrica en la provincia, que se apuró por el conflicto gremial e institucional que estalló la semana pasada. El funcionario remarcó por Radio Ancasti que "se están analizando todos los escenarios posibles y tomando decisiones muy claras acerca de la continuidad o no de la empresa".

Assante comentó que "una alternativa" es la rescisión con la prestadora, aunque recordó que "hay distintos aspectos legales y de operación" para que pueda concretarse. No negó la posibilidad que el Estado retome el servicio, pero dijo a EL ANCASTI que cualquier decisión de fondo debe ser tomada por el gobernador Eduardo Brizuela del Moral.

El subsecretario explicó que un estudio sobre el tema concluyó que "es factible" la vuelta del servicio eléctrico a manos de la Provincia, aunque evaluó que para ello se debería hacer una convocatoria a técnicos del medio, de manera que garanticen el apoyo necesario para volver a hacerse cargo de la prestación que está en manos privadas desde 1996. Por eso dijo que aún es prematuro hablar de una reestatización, como sucedió con el servicio sanitario.

Es que la situación de ambas empresas es bien diferente. En el caso de la extinta Aguas del Valle, la operación estaba casi completamente subsidiada por el Estado, a diferencia de la concesionaria eléctrica. Por otro lado, EDECAT es propietaria de los tendidos de distribución, por lo que en caso de una rescisión, la Provincia debería pagarle por la infraestructura energética.

Aumento por decreto

El titular de Servicios Públicos confirmó que habrá una readecuación de las tarifas eléctricas y que se realizaría por decreto, sin audiencia pública. Explicó que "disparar el mecanismo de audiencia sería necesario si hiciéramos una revisión integral, porque eso nos lleva mucho más tiempo".Y recordó que desde que el Gobierno nacional autorizó a las concesionarias metropolitanas (Edesur, Edenor y Edelap) a subir las boletas -a fines de julio-, "produjo que todas las provincias, con distribución privada o no, revean el tema tarifario".

En el caso de Catamarca, el incremento sería "diferencial" (ver aparte), es decir, que tendría menos incidencia en los usuarios de menos consumo. "Está relacionado con una política activa en el uso racional de energía, porque aquel que más consume obviamente va a tener que pagar más", explicó.

Assante dijo que el borrador con la propuesta tarifaria ya fue delineado, aunque restaba una evaluación del ministro Juan Acuña. De acuerdo con ese esquema, el aumento tendría como tope el 20% para los usuarios residenciales, que son unos 80.000 en toda la provincia, y comenzaría a aplicarse desde el mes próximo.

Impacto de la suba

Según la propuesta en estudio, el aumento de la luz será de acuerdo con la demanda y se aplicaría desde el 1º de noviembre, por decreto del Ejecutivo. El criterio oficial es que paguen más quienes consumen más energía. Para los usuarios residenciales, el impacto sería de la siguiente manera:

- Hasta los 200 Kilowatios/hora bimestrales: un 5% como máximo en el ítem de "costos de distribución" (VAD). Alcanza a 33.000 usuarios.

- Entre 200 y 300 Kw/h: hasta un 10%. Son unos 14.500 usuarios.

- Entre 300 y 400 Kw/h: hasta el 15%. Son 11.500 usuarios.

- Hasta los 600 Kw/h: 20%. Representa a 12.300 usuarios.

- A partir de los 600 Kw/h habrá incidencias porcentuales.

En el caso de los comercios e industrias, habrá un esquema similar, aunque los rangos de consumo son menores.

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