El Gobierno descarta el juicio político a Cobos

Tras el desafío del vicepresidente, Aníbal Fernández dice que no lo impulsa "ni ahora ni nunca"
El desafío de Julio Cobos pareció dar resultados. "Que se animen a pedir el juicio político", había dicho anteayer, en medio de la fuerte ofensiva en su contra de la Casa Rosada. Ayer, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, cortó las especulaciones con una frase tajante: "Nosotros no pretendemos ningún juicio político. No está en la cabeza del Poder Ejecutivo ni ahora ni nunca".

Intentó bajar, así, el tono de la discusión por la actitud opositora del vicepresidente. Fue una virtual admisión de que el oficialismo no tiene los votos suficientes como para avanzar en un proceso de destitución de Cobos, como señalaron dos fuentes gubernamentales.

De todos modos, el jefe de los ministros mantuvo el tono crítico hacia Cobos, en sintonía con las denuncias de la Presidenta, que esta semana lo acusó de conspirar y suspendió un viaje a China por el supuesto temor a que el vicepresidente tomara medidas de gobierno.

"La Presidenta ha sido más que clara en que nosotros respetamos la voluntad popular", afirmó Fernández.

Pero no descalificó los pedidos de renuncia que los principales dirigentes del kirchnerismo le dedican a Cobos todos los días. "Que descartemos un juicio político no implica que no critiquemos las acciones que el vicepresidente lleva a la práctica, siendo compañero de fórmula y oponiéndose en reiteradas oportunidades a las políticas llevadas a cabo por el proyecto que él dijo acompañar desde un primer momento, sin aportar votos".

El jefe de Gabinete, además, ironizó sobre algunas coincidencias de la líder de la Coalición Cívica (CC), Elisa Carrió, y el Gobierno respecto de la posición de Cobos. "Que Carrió coincida con lo que estamos haciendo nosotros implica que algo mal debemos estar haciendo", ironizó Fernández.

Cobos se mantuvo ayer en Mendoza alejado de las polémicas. Sólo comunicó que había dado curso al pedido presidencial del día anterior y convocó a la comisión ad hoc que debe dictaminar sobre el presunto mal desempeño del titular del Banco Central, Martín Redrado. La citó el mismo día y a la misma hora que le había reclamado por carta Cristina Kirchner (el martes, a las 10).

Apoyo radical

Pero su futuro en el cargo siguió despertando discusiones. Ante las críticas reiteradas del Gobierno, el presidente del radicalismo, Ernesto Sanz, lo respaldó, al afirmar que "debe mantenerse donde está" y advirtió que "hay quienes quieren que se vaya para lesionarlo" como candidato presidencial para 2011.

"Eso está muy mal", aseguró Sanz en alusión a las críticas y pedidos de renuncia a Cobos que parten desde referentes del oficialismo.

En declaraciones a radio Nihuil de Mendoza, el jefe radical enfatizó: "Creo que está cumpliendo muy bien su rol de presidente del Senado. Va a tener una tarea más que importante desempatando muchas veces en un Senado que está con mucha paridad".

El diputado por la UCR Daniel Katz, muy cercano a Cobos, añadió que el vicepresidente no va a renunciar y desestimó las críticas. "Lo quieren desgastar para que no sea candidato", dijo.

Según su opinión, "seguramente" Cobos pedirá una licencia sólo "cuando haya una campaña electoral en serio, lanzada en los tiempos prudenciales". Esto sería a principios del año próximo, según fuentes allegadas al vicepresidente.

Otro que lo defendió fue el diputado del PJ disidente Francisco De Narváez: "No lo pongamos en una posición que el país no necesita. Si llegara a irse, inmediatamente dirían ?está desestabilizando la democracia, no está cumpliendo el papel para el que fue elegido´".

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