El Gobierno defiende la reforma política, pero crecen los rechazos

Carrió. Advirtió que la idea de internas abiertas es "una nueva trampa del Gobierno" para perjudicar a los opositores con nuevos partidos como la CC y el macrismo.
El Gobierno nacional, a través del ministro del Interior, Florencio Randazzo, salió a defender el proyecto de reforma política que anunciará mañana la presidenta Cristina Fernández con un acto en la Casa Rosada, y negó que la iniciativa beneficie especialmente la candidatura presidencial de Néstor Kirchner por el PJ, en 2011.

Desde la oposición, el radicalismo, el macrismo y el socialismo rechazaron la posibilidad de asistir al acto de lanzamiento al que está invitando el Gobierno para mañana en la Casa Rosada, al cuestionar la forma en que será presentada la iniciativa, cuyo texto aún no conocen.

El acto se realizará a las 18, para el cual están invitados todos los partidos, así como ONG y universidades que participaron del diálogo sobre reforma política.

La líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, coincidió por primera vez en "algunos puntos" con un proyecto kirchnerista, aunque advirtió que la idea de internas abiertas es "una nueva trampa del Gobierno" para perjudicar a opositores con nuevos partidos como la CC y el macrismo.

Randazzo salió al cruce de los que dicen que el proyecto está hecho a la medida de Néstor Kirchner: "Los que dicen este tipo de cuestiones no tienen ningún fundamento. Kirchner podría ser candidato ungido por el congreso del Partido Justicialista" y "sin pasar por alguna interna", enfatizó el ministro del Interior.

"Hay que analizar bien el proyecto" dijo, a su turno, Carrió anticipando que desde su partido "vamos a votar lo que sea correcto, aún cuando nos perjudique", en referencia al ítem que establecería que en las internas abiertas, los afiliados a un partido y los independientes podrán votar en la interna de cualquier fuerza política.

"Si piensan que eso va a perjudicarnos a nosotros o a Macri, carece de sentido, no hay que darle relevancia", dijo Carrió tras destacar como "correcto las internas simultáneas y obligatorias, y la limitación al financiamiento privado" para las campañas televisivas, aunque puso reparos en el uso que el oficialismo podrá hacer de los fondos del Estado y reclamó que se incluya "la prohibición de la publicidad oficial".

En el radicalismo rechazaron participar de la presentación que encabezará la Presidenta y se excusaron en que el presidente del partido, Gerardo Morales, tendrá una ajustada agenda de actividades en el Senado. Desde el macrismo, también rechazaron la invitación del Gobierno a la Casa Rosada: "No podemos ir a aplaudir lo que no conocemos", anticipó el diputado Christian Gribaudo.

Éste dijo que desde PRO, "al proyecto de reforma política del Gobierno lo vemos pésimo, porque están armando el traje a medida para Kirchner 2011 y además, porque lo quieren aprobar en quince días".

Socialismo

Por su parte, la titular del bloque de diputados del Partido Socialista (PS), Silvia Augsburger, anticipó que su fuerza no asistirá a la presentación de la iniciativa a pesar de que participó del diálogo político convocado por el Ministerio del Interior.

"No hay tiempo suficiente para el debate antes de diciembre, este tema requiere un inmenso consenso y no conozco la letra fina" del proyecto, sostuvo Augsburger tras considerar "imposible una reforma de estas características en tan poco tiempo".

Otras críticas al proyecto oficial llegaron desde los partidos más chicos, incluso ex aliados al Gobierno como Libres del Sur, que se quejaron por la limitación a la postulación de candidatos que no cuenten con un piso de adhesiones del 3 por ciento del padrón electoral nacional.

"El objetivo es resolver los conflictos al interior del PJ; y en particular la intervención del kirchnerismo en la puja por las candidaturas de dicho partido", denunció Humberto Tumini, un antiguo aliado del kirchnerismo

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